Archive for the ‘Vacunas y mentiras’ Category

Entrevista a Jesús García Blanca sobre (contra) las vacunas

El entrevistador se ve desbordado  a medida que Jesús le va desmontando todos los esquemas, pero las aportaciones del amigo Jesús siempre son interesantes y logran sembrar las dudas, incluso en las mentes que navegaban plácidamente en las calmadas aguas del “pensamiento políticamente correcto”.

Seguiremos debatiendo en los comentarios.

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Adjunto el libro del que se habla en la entrevista.

Habrá que instaurar la objeción de conciencia contra la vacunación obligatoria

Pongo dos vídeos de una charla de la pediatra Lua Catalá, en los que hace una profunda, completa, brillante y minuciosa exposición sobre las vacunas y lo absurdo de su obligatoriedad.

Normalmente suelo comentar los vídeos que pongo añadiendo mis opiniones y mi punto de vista sobre el asunto. En este caso, la doctora Lua Catalá no se ha dejado nada en el tintero, por lo que no puedo añadir nada relevante que ella no haya planteado.

 

El chivo expiatorio del gluten

Hay productos que se ensalzan sin motivo y otros se criminalizan exageradamente. Las modas van cambiando y van poniendo en la diana ciertos productos, que con el tiempo a veces pasan de un extremo al otro de la balanza. Todavía me acuerdo cuando decían que el aceite de oliva producía colesterol, y 40 años después ayuda a corregirlo. El chiste es más gracioso cuando se sabe que no hay colesterol bueno o malo, y que lo único peligroso es el tratamiento con estatinas.

El verdadero problema es que los profesionales de la enfermedad ni son capaces de razonar en segundo grado, ni vislumbran las consecuencias de sus propuestas. Cogen la lista de productos malos de moda y arrasan con ellos hasta los cimientos.

La lista de productos malos de los nutricionistas no tiene en cuenta si son buenos o malos para la salud. Lo más importante es saber si engordan, si crean intolerancias o producen síntomas. En vez de solucionar la causa primera que produce los problemas, se cambian los productos que producen los síntomas por sucedáneos, aunque los últimos sean mucho peores para la salud. Sigue leyendo

Instrucciones para la fabricación, mantenimiento y alimentación de seres humanos pequeñitos

Aunque sé con seguridad que nadie hará las cosas correctas en su totalidad, quiero aportar una lista detallada de todo lo que habría que hacer, de principio a fin, para que cada cual pueda escoger lo que se va a saltar.

He dicho muchas veces que lo de engendrar hijos es conveniente empezarlo siete años antes de la concepción. La cifra de siete años se debe a que es el tiempo que tarda el cuerpo en recambiar la gran mayoría de las células. De esa forma, el nuevo ser es engendrado en un cuerpo y con unos materiales de la mejor calidad disponible.

Como es obvio, durante esos 7 años, tanto la madre como el padre deben hacer una dieta sana con el 80% crudo, sin usar drogas legales o ilegales. En las drogas legales están incluidos también todos los medicamentos. También es conveniente demostrar que los dos son ya seres adultos. La mejor demostración de que alguien ya ha pasado la etapa infantil, es estar los 7 años sin coger rabietas, disgustos, berrinches, discusiones acaloradas, etc. Tampoco es de adultos guardar rencor, ira, envidia o deseos de venganza.

Durante esos 7 años es conveniente que se informen concienzudamente sobre los riesgos que supone el vacunar, o el no vacunar. Deben tomar esa importante decisión estando convencidos de lo que hacen y no porque se lo ha dicho la vecina o el pediatra. Estar convencidos supone asumir las ventajas y los inconvenientes en ambos casos. Si no hay acuerdo, el que no quiere vacunar debería pensárselo bien antes de tener un hijo, pues tener un hijo autista por un capricho de la pareja es la forma más rápida de pasar del amor al odio y destruir la familia. Sigue leyendo

Las maneras útiles, inútiles o desastrosas de ayudar a los demás

Hace muchos años que ya no está de moda ser religioso, pero la hipocresía de la gente no ha cambiado nada: la inmensa mayoría quiere seguir aparentando que son buenas personas a pesar de ser ateos. Quieren demostrar que son solidarios, que ayudan a la gente, que luchan contra la injusticia y que no toleran la desigualdad.

El problema es que todas esas intenciones tratan de materializarse con razonamientos en primer grado. Como se ha dicho muchas veces, los razonamientos en primer grado suelen propiciar acciones inútiles o peligrosas que muchas veces producen más daño que beneficio.

Casi nadie es capaz de entender los efectos encadenados que producirán cada una de sus acciones a lo largo del tiempo. Todos toman las decisiones con la vista puesta en el efecto inmediato, en el resultado obvio imaginado, como si su acción pudiera desarrollarse en un tubo de ensayo completamente aislado de la realidad y no tuviera interacciones con el resto de la sociedad.

Desgraciadamente, cualquier hecho, aparentemente sin importancia, puede ser magnificado y producir unos resultados devastadores. Es lo que comúnmente se llama el efecto mariposa.

A la potencia devastadora del efecto mariposa se une el peligro destructor de cualquier fanático bienintencionado, de los que pululan en grandes cantidades. Lo peor del fanático bienintencionado es que, como cree firmemente que está haciendo un bien inmenso a la humanidad, no cree necesario tomar precauciones o poner límite a sus acciones. Si después de una sesión de quimio el “paciente” se pone peor, el fanático piensa que se ha quedado corto y le receta el doble. Ante el fracaso no corrige, sino que se envalentona.

Aunque el lema de este blog dice: “Nadie puede impedir que los ignorantes sufran”, como soy egoísta y quiero dormir a pierna suelta por las noches, pongo en práctica un consejo de Samaniego que dice lo siguiente: “Todo varón prudente aconseja en tiempo conveniente, pues es hacer de la ciencia vano alarde, dar el consejo cuando se llega tarde”.

Así que voy a dar unos cuantos consejos antes de que la especie humana se extinga, aunque sólo sirvan para mi paz onírica.

Voy a poner unos ejemplos variados, para poder hacer el seguimiento que las acciones producen en personas y situaciones aparentemente sin ninguna conexión.

EJEMPLO 1 – AYUDAR A LOS NIÑOS AUTISTAS Sigue leyendo

Carta abierta a Don Bill Gates

Estimado Bill, estaba leyendo la prensa de los Estados Hundidos cuando he visto una advertencia suya de que van a morir millones de personas cualquier día de estos.

Aquí se puede leer la noticia

Pone usted como ejemplo la gripe de 1.918, que políticamente interesó llamarla la gripe española. Debería usted saber que no fue la famosa gripe la que mató a millones de personas en todo el mundo, sino las vacunas que metieron a millones de personas durante la primera guerra mundial, y muchas más al finalizar dicha guerra.

Aquí está explicado con detalle.

Debería usted tener en cuenta que, hace ahora justo 100 años, las cosas no funcionaban igual que hoy en día. Entonces se lavaban las sábanas en el río dos veces al año. Como el agua se traía de la fuente con cántaros, los domingos se llenaba una palangana y con la misma agua se lavaba toda la familia, que en esa época solía ser familia numerosa.

Todavía pasaron muchas décadas hasta que en las casas empezaron a tener un refrigerador. Hasta entonces la carne se guardaba en una jaula cubierta por tela mosquitera, para que las moscardas no depositaran sus huevos en la carne y se llenara de gusanos. Muchas veces la carne se ponía mala, pero nadie se permitía el lujo de tirar nada. La gente se comía muchos alimentos en malas condiciones: carne podrida, grasas y aceites rancios, cereales enmohecidos por la humedad, conservas mal esterilizadas, productos lácteos de animales enfermos o mal conservados, harinas y legumbres llenas de gusanos, alimentos contaminados por excrementos de ratas, agua contaminada, también usaban utensilios hechos con metales tóxicos, etc.

La aparente mejora de la salud de la población no ha sido gracias a las vacunas o los medicamentos, sino gracias a las alcantarillas, agua potable, higiene personal, viviendas con ventanas y buena conservación de los alimentos.

El único peligro que tenemos ahora con las pandemias no reside en los virus o bacterias que dicen que nos van a matar a todos varias veces, sino en las vacunas y los tratamientos que proponen las criminales “autoridades sanitarias”, con los organismos a los que usted propone financiar a la cabeza de los mafiosos.

Reconozco que usted es una persona inteligente, que supo dejarse copiar el sistema operativo hasta alcanzar un monopolio mundial de facto. Pero le aconsejo que se lea la fábula del burro flautista. Por muy inteligente que sea, nadie domina todas las facetas de la vida. Quizá esté mal asesorado en temas de salud. Si realmente quiere hacer el bien a la humanidad, tenga en cuenta que no hay nadie más peligroso que un fanático bien intencionado.

A los países que pasan necesidades no hay que mandarles medicamentos o vacunas, sino proporcionarles agua limpia y enseñarles a cultivar vegetales frescos. Tampoco hay que hacerlos dependientes de la caridad, sino ayudarles y enseñarles a ser autosuficientes en su propio habitat. El problema es que hay una industria de la caridad que tiene las cosas montadas para que cada vez haya más necesitados. Sin pobres dicha industria no tendría razón de ser, y esas empresas son demasiado rentables para sus dirigentes como para permitir que lleguen a ser innecesarias.

Me ofrezco gratuitamente para asesorarle en estos temas. Yo le garantizo que con la décima parte que dedica ahora a ayuda humanitaria, podrá ayudar a 10 veces más personas de las que ayuda ahora para que tengan una vida saludable y autosuficiente (o sea, multiplicar por 100 el número de personas a las que llegaría su ayuda). Aunque me gustaría entender sus contradicciones, pues he visto un vídeo en el que dice que hay que reducir la población mundial, y luego se preocupa de que una pandemia inventada mate a unos pocos millones, que no se notarían entre los 7.000 millones que estamos ahora despilfarrando recursos no renovables en este planeta finito. No creo que su contradicción se deba a que piense que hay que reducir la población de una clase de personas e impedir que mueran las de otra clase. Dudo que esa sea su intención, pues ese pensamiento es “políticamente incorrecto“, y usted siempre hace gala de una corrección política exquisita. Cuando quiera hablamos y me lo aclara.

Para que pueda disipar sus temores me ofrezco voluntario para entrar en contacto con todos esos virus y bacterias que piensa que pueden aniquilar la humanidad. Después de comerme esos gérmenes a cucharadas y no contagiarme, si me cae simpático le explicaré el truco para que usted y su familia puedan quedar también inmunes. Si se pasa por España le invito a una paella en mi casa, así podrá ver que el Windows que uso no es pirata.

 

Una Web que consigue un oxímoron: desmentir bulos verdaderos

Hace pocos días estaba viendo el telediario (después de comer siempre veo el telediario, pues reírse es muy bueno para la digestión) y, de repente y sin venir a cuento, empiezan a hablar de una web dedicada a desmentir bulos sobre medicina.

Pusieron dos ejemplos muy interesantes:

1 – Dijeron que el bulo de que las patatas fritas son un estupendo crecepelo, es mentira. No hay evidencias científicas de que el consumo de dichos feculentos reactive los folículos pilosos.

2 – Dijeron sin darle importancia que el bulo de que las vacunas provocan autismo es mentira.

Como no he nacido ayer y el contacto con la realidad me ha resabiado, me quedé pensando ante un hecho tan extraordinario. Mi incredulidad se basa en el hecho de que, en el telediario en hora punta, se hable de una web recién abierta en la que ninguno de sus ponentes tiene ningún mérito científico, salvo el de hacer reverencias y genuflexiones ante la Farmafia, que reparte pródigas dádivas entre sus prosélitos. Sigue leyendo