Archive for the ‘Autoayuda y Actitud mental’ Category

Unos consejos sobre temas monetarios en época de crisis

Como un lector me ha pedido que amplíe las cosas que se pueden hacer para no salir malparado de la crisis que viene, voy a añadir algunas cosas a las que ya he dicho con anterioridad.

El dinero en los bancos está en peligro, pues ningún banco dispone del dinero que tenemos allí depositado, ya que lo ha prestado. Se podía decir que el negocio bancario se basa en estar siempre al borde de la quiebra. Si se propaga un pánico, y la gente va en bloque a sacar el dinero de las cuentas, el banco no puede hacer frente a esa situación, es lo que se llama una corrida bancaria que ha pasado miles de veces en la historia.

La gente está tranquila pensando que el Estado garantiza 100.000 euros por cada depositante. ¡Que bonita es la inocencia! Precisamente, la mayor parte de los pánicos suelen ser porque el Estado es más insolvente que los bancos. En España, por ejemplo, para que el Estado pudiera hacer frente y devolver a los depositantes sus 100.000 euros, algún multimillonario extranjero le tendría que prestar el dinero, el problema es que no quedan multimillonarios tontos, pues los que había se arruinaron y ya no tienen un duro.

Llegado ese momento, el Estado puede hacer una de las tres cosas siguientes:

1- Repartir la poca liquidez de la que dispone, y en vez de dar los 100.000 euros dar 10.000, o alguna cifra pequeña hasta donde llegue. Sigue leyendo

Por qué las personas tienen defectos de nacimiento y los animales salvajes no

Es curioso que los animales salvajes siempre hacen lo que deben hacer. Nunca hacen nada que perjudique a su salud, a su especie, a sus crías, a la naturaleza o al propio planeta.

En cambio, la mayoría de los seres humanos, ni una vez en toda la historia ha hecho lo que más les convenía. Como si estuvieran influidos por una maldición, las personas siempre escogen la opción que más daño va a causar, tanto a ellos mismos como a sus descendientes, y si pudieran destruirían toda la galaxia.

La gran diferencia entre personas y animales obedece a los defectos que los humanos traen de fábrica y que los animales no tienen. Si buscamos la razón de esta enorme diferencia enseguida la encontramos: los animales no pueden razonar y las personas nacen con el defecto de poder hacerlo. Si el razonamiento se usara correctamente no sería un defecto, pero como desde el principio se ha usado mal, ha sido el causante de que seamos la única especie enferma, acomplejada, débil, destructiva, amargada, ignorante, que anda con prisas sin saber a dónde va.

¿POR QUÉ RAZONAN LOS HUMANOS Y LOS ANIMALES NO?

Es evidente que los humanos no llegaron a razonar a través de la evolución, para eso se necesitarían unos cuantos cientos de millones de años.

Tenemos ejemplos de algunos primates que después de varios millones de años de evolución empiezan a hacer razonamientos sencillos, como usar un palo o una piedra para romper nueces. Y quizá ni siquiera se puedan encuadrar esas acciones dentro del razonamiento, sino que puede que haya sido un aprendizaje que se transmite por imitación.

El nivel del potencial del razonamiento humano, aunque no se use o se use mal, necesitaría cientos de millones de años de evolución. Por tanto, hay que admitir que el razonamiento nos ha llegado debido a una mutación por un hecho traumático (cosa poco probable), o nos ha sido implantado artificialmente por otros seres.

Quién nos ha implantado el razonamiento y para qué, a estas alturas de la película para nosotros carece de importancia, pero podemos esbozar algunas posibilidades como un divertimento. Sigue leyendo

Cómo reemplazar a los médicos por robots

La gente cree que muchos trabajos manuales pronto serán reemplazados por robots, pero lo que no se imaginan es que uno de los trabajos más fáciles de reemplazar por robots son los médicos. Los enfermeros es poco probable que sean reemplazados, pues hacen cosas muy diferentes y se necesita precisión para poner inyecciones o limpiar una herida, pero los médicos hace tiempo que podrían haber sido reemplazados.

La única razón por la que no han sido reemplazados es porque los enfermos asumen como un dogma de fe que es el médico el que los puede curar. Esta suposición es falsa, como casi todos los dogmas de fe. Ya lo decía Hipócrates: sólo cura la naturaleza. No curan los médicos, ni las medicinas, ni los curanderos, ni los chamanes. El único que restaura la salud es el propio organismo cuando no se le molesta demasiado. El mejor médico es el que no interviene y la mejor medicina es la que no se usa. Si los médicos fueran sustituidos por robots, la salud de la población mundial aumentaría exponencialmente.

Veamos cómo se desarrolla el proceso cuando alguien va al médico:

Durante los cinco minutos que dura la consulta, el enfermo le dice al médico el problema que ha notado.

Si dice que tiene acidez, le receta antiácidos.

Si tiene una inflamación, le prescribe antiinflamatorios.

Si le duele la cabeza, pastillas para el dolor de cabeza.

Si tiene estreñimiento, laxantes. Etc., etc.

En ningún momento le pregunta qué come para tener acidez. O cómo se ha producido la inflamación. O si ha probado dejar los lácteos y en un mes ya no volverá a tener dolor de cabeza. O decirle que si se toma dos cucharadas de semillas de lino al día ya no necesitará los caros y peligrosos laxantes. Sigue leyendo

La gente no muere, se mata

El título es un viejo dicho que parece absurdo pero que está cargado de razón.

De todas las personas de mi alrededor que he visto morir, prácticamente ninguna murió de muerte natural o porque no había ninguna solución a sus problemas. Todas fueron víctimas de sus propias decisiones erróneas. Muchas de ellas fueron tremendamente persistentes en sus errores hasta que la naturaleza les pasó la última factura.

No hace falta mencionar que todas sin excepción desoyeron los consejos que hubieran impedido el fatal desenlace, y se encaminaron irresponsablemente por el camino equivocado.

Aunque no le vaya a ser de utilidad a nadie, voy a enumerar la lista con las maneras más habituales que tiene la gente de suicidarse por capítulos. Pongo los temas por orden de gravedad.

1 – Aunque a la mayoría le parezcan inofensivos, puede que la decisión más peligrosa para su vida que puede tomar una persona es hacerse un chequeo o cualquier prueba, análisis, radiografías, etc., si cuando va a que se lo hagan está completamente sano y no tiene ningún síntoma. Sigue leyendo

El cuento de los “vadegros” y su curiosa costumbre

Había una vez un planeta en una galaxia muy lejana, en el que vivían unos seres muy influenciados por las opiniones de los demás. Formaban una sociedad acomplejada, débil, enfermiza y, lo peor de todo, adoctrinada por media docena de espabilados que habían aprendido a manejar los defectos de esos seres para empujarlos a cometer los mayores desvaríos, con la misma impunidad que se conduce a una manada de borregos camino del matadero.

Hablamos de unos ciudadanos que habían sido despojados de su dignidad, de su amor propio, de sus instintos de supervivencia, y hasta de los valores fundamentales para la convivencia. Habían perdido hasta el más elemental instinto que tienen todas las criaturas de defender a sus hijos. Les contaron que los niños tenían que ser inoculados con venenos para que no enfermaran, y los integrantes de esa sociedad idiotizada hacían cola con sus hijos para cometer semejante sacrilegio con la sangre incontaminada de sus retoños.

El mayor problema de estas gentes es que no tenían ninguna autoestima. Les habían convencido de que todo lo que les gustaba era pecado, o era inmoral, o era de mala educación, o estaba mal visto en las redes sociales. Como no encontraban en sí mismos nada que les gustara, buscaban desesperadamente la aprobación de los demás. Si conseguían ser aceptados en algún grupo numeroso, podrían presumir de ello y vanagloriarse de las hazañas grupales como si fueran propias.
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Compre la felicidad ahora que está de oferta

El presente es la prolongación de nuestras buenas o malas decisiones en el pasado y, dependiendo de las cosas que hagamos hoy, nuestro futuro será más o menos dichoso. O sea, si quieres ser feliz el mes que viene, no hagas las cosas mal o tomes decisiones inmorales esta semana.

Mucha gente cree que el Karma o la ley de causa y efecto hace que las obras buenas o malas que haces en esta vida influyan en tu sufrimiento o felicidad en la vida siguiente. Yo comprendo a los que tienen esa creencia: como la mayor parte de lo que hacen, saben interiormente que es inmoral, se consuelan creyendo que no les van a pasar la factura hasta la siguiente vida. Desgraciadamente para ellos, las leyes universales no facturan a un plazo tan largo.

Hay otros que creen que, aunque hayan cometido actos inmorales, se pueden confesar y todo queda borrado, lo cual es un chollo, pues una vez que les han vaciado el depósito de los pecados, lo pueden llenar de nuevo a la semana siguiente y volver a confesarse el domingo. Sería muy bonito, pero la naturaleza tampoco acepta este tipo de cambalaches.

La desagradable realidad es que cada causa lleva adosado su efecto de forma inseparable. La causa y el efecto no son dos acciones separadas. La ejecución de la causa desencadena el efecto de forma irreversible. Como las consecuencias del efecto no se perciben de forma inmediata, sino que se realizan en el futuro, da la sensación de que las dos acciones están separadas, pero están indisolublemente juntas. Aunque las consecuencias de una acción ocurran en el futuro, nadie puede impedir que ocurran, pues una vez desencadenadas el efecto es irreversible. No hay que esperar a la otra vida, y la confesión no detiene las consecuencias. Sigue leyendo

La extinción de la especie humana: capítulo 3, descenso en el coeficiente de inteligencia

Han emitido un documental en Documentos TV que habla del descenso en el coeficiente de inteligencia. Resulta que viene bajando en la población mundial durante los últimos 20 años.

Los investigadores del documental han encontrado un par de culpables que se hallan presentes en una buena parte de los niños con coeficientes bajos, pero admiten que no pueden explicar el resto de casos en los que no se encuentran los presuntos culpables.

Tiene lógica que los investigadores no encuentren la explicación correcta, pues ellos también son víctimas del descenso de inteligencia y cada día pueden razonar con menos criterio.

Como cuando yo iba a la escuela todavía no había empezado el adoctrinamiento pseudocientífico capitaneado por la Farmafia, como tampoco me fio de nadie, y cuando camino por la calle suelo llevar los ojos abiertos, puedo terminar la lista de culpables que los investigadores no han querido ver, a pesar de que los culpables tenían la pistola humeante en sus manos y llevaban un sombrero negro, que es un distintivo muy fiable para distinguir a los malos en todas las películas.

Repasemos el listado de los asesinos de la inteligencia humana: Sigue leyendo