Archive for the ‘Medicina natural’ Category

Aperitivo que alcaliniza, cura, desincrusta, remineraliza y… está bueno

Además de lo que dice el título, aporta vitaminas, limpia y fluidifica la sangre, disuelve las mucosidades, desatasca las arterias, neutraliza el ácido úrico, impide infecciones, cura la mayoría de enfermedades conocidas y, más difícil todavía, cura muchas de las enfermedades que todavía no se han inventado. Y digo inventado y no descubierto, porque para descubrir algo antes tiene que existir. Las nuevas enfermedades inexistentes que se publicitan son inventadas, no descubiertas.

Le llamo aperitivo porque se toma una hora antes de la comida. Está bueno y cuando te acostumbras engancha.

Primero se hace el caldo de verduras que se mantiene perfectamente tres días en el frigorífico en tarros de cristal.

El caldo se hace de la manera siguiente:

Se coge una olla grande de acero inoxidable. Yo uso las ollas que caben de 8 a 10 litros, de esa forma no sobresale cuando empieza a hervir.

Se ponen 3 ó 4 litros de agua destilada. La cantidad necesaria para que, según las personas que sean, el caldo hecho dure unos 3 días.

Luego se empiezan a cortar verduras, procurando cortarlas finas para que pasen todas sus propiedades al caldo. Si se tiene un procesador de alimentos las cosas duras se pueden picar o rallar (por ejemplo, cebollas, remolachas, nabos, zanahorias, etc.)

Verduras imprescindibles Sigue leyendo

El chivo expiatorio del gluten

Hay productos que se ensalzan sin motivo y otros se criminalizan exageradamente. Las modas van cambiando y van poniendo en la diana ciertos productos, que con el tiempo a veces pasan de un extremo al otro de la balanza. Todavía me acuerdo cuando decían que el aceite de oliva producía colesterol, y 40 años después ayuda a corregirlo. El chiste es más gracioso cuando se sabe que no hay colesterol bueno o malo, y que lo único peligroso es el tratamiento con estatinas.

El verdadero problema es que los profesionales de la enfermedad ni son capaces de razonar en segundo grado, ni vislumbran las consecuencias de sus propuestas. Cogen la lista de productos malos de moda y arrasan con ellos hasta los cimientos.

La lista de productos malos de los nutricionistas no tiene en cuenta si son buenos o malos para la salud. Lo más importante es saber si engordan, si crean intolerancias o producen síntomas. En vez de solucionar la causa primera que produce los problemas, se cambian los productos que producen los síntomas por sucedáneos, aunque los últimos sean mucho peores para la salud. Sigue leyendo

Cómo llegar a los cien años sin meter la pata

Como dije en el artículo La gente no muere, se mata, para alcanzar la edad a la que deberían llegar todos y que no llega casi nadie, es más importante no cometer errores de bulto que cuidarse. Si la gente muriera de muerte natural, podríamos llegar a la conclusión de que si no han vivido más años es porque no se han cuidado lo suficiente. Pero, como nadie muere de muerte natural, quiere decir que casi todos han cometido un error que les ha acortado la vida. Por tanto, si queremos vivir la cantidad de años para los que estamos diseñados, tenemos que poner más atención en no cometer errores que en llevar una vida sana. No estoy diciendo que una vida sana no sea necesaria para vivir más de un siglo, sino que la vida sana no es suficiente si cometemos errores que acortan sustancialmente los años de vida que hubiéramos disfrutado sin cometer dichos errores.

He visto cientos de personas a mi alrededor arruinar su vida o destrozar su salud al cometer errores de bulto que no hubieran resistido el más mínimo razonamiento lógico. Repasemos un listado de los errores más graves:

LOS TRATAMIENTOS MÉDICOS SON LA TERCERA CAUSA DE MUERTE

Los estudios oficiales dicen que son la tercera causa de muerte, pero yo no estoy de acuerdo. Mi afirmación se basa en que las dos causas de muerte que van delante, han sido provocadas en un porcentaje muy alto por falsos diagnósticos, tratamientos absurdos e inadecuados, y la aplicación de medicina de guerra para tratar síntomas irrelevantes. Sigue leyendo

Recopilación de testimonios de enfermos curados con medicina natural

Hace diez años que funciona este blog y está publicado el libro verde de la derecha. Yo calculo que, entre el libro y el blog, puede que haya ayudado a recuperar la salud a una persona por cada año, lo que dejaría la cifra por debajo de la docena.

En algunos comentarios hay lectores que afirman que la cifra es muy superior, aunque yo no lo tengo claro.

Durante estos diez años he intentado varias maneras diferentes de exponer el asunto para ver si encontraba la piedra filosofal, pero me temo que sigo sin encontrarla. Hace algo más de un año estoy probando un método original que no suele usar nadie, que es insultar a los lectores, pero creo que tampoco estoy obteniendo mejores resultados que con los métodos anteriores.

Me gustaría que los que se hayan curado usando la información expuesta en el blog y el libro, sin usar medicamentos, venenos, hechizos o encantamientos, lo digan en los comentarios de este artículo. Para ayudar a los que tengan el mismo problema, será muy útil que hagan una breve descripción de sus problemas y lo que hicieron para curarse.

Espero vuestros testimonios. Cuando alguien se ha beneficiado gratuitamente de un conocimiento o experiencia, debe agradecerlo pasando esa información a otros que les pueda hacer falta.

Carta abierta a Don Bill Gates

Estimado Bill, estaba leyendo la prensa de los Estados Hundidos cuando he visto una advertencia suya de que van a morir millones de personas cualquier día de estos.

Aquí se puede leer la noticia

Pone usted como ejemplo la gripe de 1.918, que políticamente interesó llamarla la gripe española. Debería usted saber que no fue la famosa gripe la que mató a millones de personas en todo el mundo, sino las vacunas que metieron a millones de personas durante la primera guerra mundial, y muchas más al finalizar dicha guerra.

Aquí está explicado con detalle.

Debería usted tener en cuenta que, hace ahora justo 100 años, las cosas no funcionaban igual que hoy en día. Entonces se lavaban las sábanas en el río dos veces al año. Como el agua se traía de la fuente con cántaros, los domingos se llenaba una palangana y con la misma agua se lavaba toda la familia, que en esa época solía ser familia numerosa.

Todavía pasaron muchas décadas hasta que en las casas empezaron a tener un refrigerador. Hasta entonces la carne se guardaba en una jaula cubierta por tela mosquitera, para que las moscardas no depositaran sus huevos en la carne y se llenara de gusanos. Muchas veces la carne se ponía mala, pero nadie se permitía el lujo de tirar nada. La gente se comía muchos alimentos en malas condiciones: carne podrida, grasas y aceites rancios, cereales enmohecidos por la humedad, conservas mal esterilizadas, productos lácteos de animales enfermos o mal conservados, harinas y legumbres llenas de gusanos, alimentos contaminados por excrementos de ratas, agua contaminada, también usaban utensilios hechos con metales tóxicos, etc.

La aparente mejora de la salud de la población no ha sido gracias a las vacunas o los medicamentos, sino gracias a las alcantarillas, agua potable, higiene personal, viviendas con ventanas y buena conservación de los alimentos.

El único peligro que tenemos ahora con las pandemias no reside en los virus o bacterias que dicen que nos van a matar a todos varias veces, sino en las vacunas y los tratamientos que proponen las criminales “autoridades sanitarias”, con los organismos a los que usted propone financiar a la cabeza de los mafiosos.

Reconozco que usted es una persona inteligente, que supo dejarse copiar el sistema operativo hasta alcanzar un monopolio mundial de facto. Pero le aconsejo que se lea la fábula del burro flautista. Por muy inteligente que sea, nadie domina todas las facetas de la vida. Quizá esté mal asesorado en temas de salud. Si realmente quiere hacer el bien a la humanidad, tenga en cuenta que no hay nadie más peligroso que un fanático bien intencionado.

A los países que pasan necesidades no hay que mandarles medicamentos o vacunas, sino proporcionarles agua limpia y enseñarles a cultivar vegetales frescos. Tampoco hay que hacerlos dependientes de la caridad, sino ayudarles y enseñarles a ser autosuficientes en su propio habitat. El problema es que hay una industria de la caridad que tiene las cosas montadas para que cada vez haya más necesitados. Sin pobres dicha industria no tendría razón de ser, y esas empresas son demasiado rentables para sus dirigentes como para permitir que lleguen a ser innecesarias.

Me ofrezco gratuitamente para asesorarle en estos temas. Yo le garantizo que con la décima parte que dedica ahora a ayuda humanitaria, podrá ayudar a 10 veces más personas de las que ayuda ahora para que tengan una vida saludable y autosuficiente (o sea, multiplicar por 100 el número de personas a las que llegaría su ayuda). Aunque me gustaría entender sus contradicciones, pues he visto un vídeo en el que dice que hay que reducir la población mundial, y luego se preocupa de que una pandemia inventada mate a unos pocos millones, que no se notarían entre los 7.000 millones que estamos ahora despilfarrando recursos no renovables en este planeta finito. No creo que su contradicción se deba a que piense que hay que reducir la población de una clase de personas e impedir que mueran las de otra clase. Dudo que esa sea su intención, pues ese pensamiento es “políticamente incorrecto“, y usted siempre hace gala de una corrección política exquisita. Cuando quiera hablamos y me lo aclara.

Para que pueda disipar sus temores me ofrezco voluntario para entrar en contacto con todos esos virus y bacterias que piensa que pueden aniquilar la humanidad. Después de comerme esos gérmenes a cucharadas y no contagiarme, si me cae simpático le explicaré el truco para que usted y su familia puedan quedar también inmunes. Si se pasa por España le invito a una paella en mi casa, así podrá ver que el Windows que uso no es pirata.