Archive for the ‘Acciones ciudadanas’ Category

Cómo hacer el triple salto mortal con el razonamiento

En los comentarios ha salido muchas veces el tema de razonar en diferentes grados. Es un tema sencillo de hacer y complejo de explicar. Lo intentaré, a ver qué sale.

Antes de sacar el juguete del razonamiento de la caja, es conveniente hacer algunas advertencias y recomendaciones:

El razonamiento es un arma de doble filo. Usando correctamente el razonamiento se pueden poner los cimientos para vivir con una dicha inmensa. Si el razonamiento se usa mal, de forma incompleta, dando como bueno lo que dice la tele, terminando de razonar abruptamente por pereza, aceptando la conclusión más sencilla porque se hace tarde para ir al bar con los amigos, etc., la espiral de sufrimiento y desdicha que se logrará con su uso será exponencial.

Lo primero que hay que hacer notar es que la especie humana no ha empezado a razonar de manera natural. Nuestro razonamiento ha sido provocado por algún hecho desconocido, pero totalmente artificial. No tengo ni idea cómo empezó, pero puedo imaginar algunas posibilidades: Sigue leyendo

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El mito del Estado de Bienestar de Félix Rodrigo

 Recomiendo el siguiente vídeo sobre el mito del Estado de Bienestar. El librepensador Félix Rodrigo hace un interesante análisis de todas las facetas del mal llamado Estado de Bienestar, que no es ni más ni menos que el bienestar del Estado.

Disecciona brillantemente las importantes parcelas en las que el Estado ha metido sus zarpas con el único propósito de conseguir más poder y extraer la riqueza de la población.

La educación, la alimentación y la salud han sido programadas para arrebatar la dignidad de las personas y crear una sociedad acomplejada, ignorante y dependiente. Incluso las estadísticas han sido manipuladas para otorgar veracidad a las grandes mentiras sobre las que se sustenta la nueva sociedad, que, además de ser insostenible, ha perdido los conocimientos necesarios para su regeneración.

Pinchando aquí se puede entrar en el blog de Félix.

No me deja insertar el vídeo en el blog, mientras lo intento, aquí está el enlace.

Pulsar aquí para ver el vídeo.

Un vídeo para el domingo: corrupción en lo más alto

Ya está disponible este documental en español. Aunque no sacan todos los crímenes contra la humanidad que se han perpetrado en los últimos cuatro años, porque sino la película no estaría a disposición del público, muestran la parte que sobresale del iceberg para que la gente se haga una idea.

Se muestra a las criminales marionetas que han ejecutado la mayor expoliación de la historia contra la especie humana, pero queda muy difuminada la mano que hay detrás.

Si ninguna de las marionetas ha sufrido la más mínima acusación y se han ido a su casa con todos los millones que habían estafado, podéis imaginar lo bien resguardados que están los titiriteros.

Los de arriba siempre han usado cabezas de turco para cometer sus fechorías y quedar impunes, pero esta es la primera vez en la historia que los cabezas de turco acaban millonarios y sin ninguna penalización. Esto sólo puede deberse a dos cosas:

1 – Que detentan un poder absoluto y no necesitan disimular (ya lo decía Diógenes: gloria capa del crimen, crimen sin capa, el poder).

2 – Que en el lavado de cerebro a la población mundial le han desconectado cualquier posibilidad de rebelarse ante cualquier injusticia. La prueba de ello es la tibia indignación de los indignados que se queja de lo que se ve en la superficie y ni siquiera atisba la podredumbre de las entrañas putrefactas del sistema. Dicen que los políticos no los representan, pero ninguno habla de cortar los hilos que manejan el sistema desde arriba. Se ocupan de los síntomas del cáncer sin identificar y tratar de solucionar la causa (exactamente igual que hacen los oncólogos, que también están inmersos en el sistema).

Aunque este blog es de salud y parece que el tema no tiene nada que ver, lo he puesto porque el desconocimiento de las fechorías de los poderosos acaba afectando gravemente la salud de los que las padecen.

La última entrevista a Josep Pámies

El amigo Josep cada día habla más claro y se le entiende mejor.

La desobediencia civil es fundamental para salir del pozo en el que nos ha metido esta sucia sociedad. Desgraciadamente, los lavados de coco son difíciles de recuperar.

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La Danza final de Kali

Recomiendo la lectura de un magnífico libro que estoy acabando de leer: La Danza Final de Kali. Ésta es la Web del autor

 

Hace una síntesis rigurosa y documentada de los oscuros motivos e intenciones que mueven a los amos del mundo. Toca todos los palos con una profundidad admirable, sin que por ello se haga la lectura engorrosa o menos comprensible.

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Copio un fragmento del capítulo sobre la salud, aunque recomiendo encarecidamente leer el libro entero.

Aquí se puede descargar. (Después de unos segundos, pulsar en regular download y luego en slow download).

FRAGMENTO DEL CAPÍTULO

Mientras la ciencia moderna se desarrollaba a lo largo del siglo XIX, la industrialización crecía de la mano de este desarrollo científico. Se trataba de la “era industrial”: un nuevo paradigma de relación con la naturaleza. En el siglo XIX, la naturaleza deja de ser y crear; en el siglo XIX, la naturaleza “funciona” y “produce”. Como materialización de ese funcionamiento y producción se encuentra la “máquina”, como quinta esencia del paradigma industrial. A tal éxito llega la industrialización y sus máquinas, que éste influye en la percepción que el ser humano tiene de sí mismo. La comparación del cuerpo humano con una máquina se interpreta cada vez más adecuada.

La “fisiología” estudia “el funcionamiento de la naturaleza”. La “anatomía” estudia el cuerpo humano dividido y estructurado en “sistemas” (sistema nervioso…) y “aparatos” (aparato digestivo, aparato reproductor…). La misma medicina moderna se desarrolla con este mismo paradigma: el ser humano sano funciona y produce adecuadamente; el ser humano enfermo deja de funcionar y producir. Los términos industriales “funcionamiento” y “producción” están ligadísimos a otro: “utilidad”.

Así, la salud interesará a la medicina moderna en la medida en la que ésta hace que el ser humano se valore como útil. Es por ello, por lo que -incluso actualmente- a un enfermo se le llama administrativamente “inválido”, es decir, etimológicamente, “el que no vale”. No es casual que los primeros servicios médicos gubernamentales (los prototipos de lo que más tarde sería la “sanidad pública”) se aplicaran a trabajadores industriales, obreros siderúrgicos y mineros. Los primeros funcionarios públicos sanitarios (médicos, enfermeras…) decidían qué obrero estaba “sano” (es decir, cuál podía trabajar, podía funcionar, era “productivo”), y cuál no.

En la era industrial, “saludable” es aquel hombre que puede trabajar, e incluso existe un proverbio común a diferentes lenguas europeas que ilustra todo esto: “trabajar es salud”.

Este es el contrato entre el poder político y la medicina moderna; y costará encontrar argumentos para asegurar que actualmente las cláusulas de este contrato han cambiado mucho. Ante esto, los actuales médicos y entusiastas progresistas dirán: “Ah, esto era en el siglo XIX… Ahora es diferente.” Nosotros respondemos: Sí, en efecto; el concepto de salud del siglo XX cambió ligeramente… ¡de mal a peor! Si la salud es el estado propio, natural e inherente al ser humano, en el siglo XX este concepto será robado, apropiado, violado, comercializado y vendido por la industria al servicio de la fuerza infrahumana. ¿Qué ha hecho la modernidad con la salud? ¿Qué entienden las máximas autoridades sanitarias por salud? ¿Cómo la definen? ¿Tienen incluso vergüenza para atreverse a dar una definición? Sí, la tienen; he aquí su vergüenza:

Concepto y definición de salud según la modernidad

Parece innegable que al contemporáneo le “preocupa” la salud: tiene seguros de salud, planes de salud, chequea su salud, hace cosas que le han dicho que son “buenas” para la salud… El ciudadano moderno sólo puede vivir la salud como una “preocupación”, como algo por lo que tener “cuidado” (en inglés, “health care”). Si al ciudadano medio sólo se le permite preocuparse por la salud, ¿quién se ocupa entonces de esa salud? Los trabajadores (en inglés, “occupation”) del área de la salud, las “autoridades sanitarias”, los “profesionales” de la salud. ¿Dónde se autorizan estos profesionales? En la estructura universitaria (presentada en el Capítulo 9), la cual se apoya en la ciencia moderna. ¿Cuál es el valor de esta autoridad? Antes de responder a esta pregunta resultaría conveniente cuestionarse si esta autoridad sabría decir sobre qué tiene autoridad, en este caso, la “salud”. La ONU dispone de una serie de plataformas -a cada cual más infame- que se encargan de áreas específicas de la política mundial: UNESCO (cultura y educación), UNICEF (infancia), FAO (alimentación), UNODC (drogas), FMI (economía)… Si la ONU aspira a representar una institución de gobernación mundial, estas plataformas serían una especie de distorsión extrapolada de la división ministerial del estado moderno. Una de estas plataformas sería la dedicada a la “salud”, la “Organización Mundial de la Salud” (OMS), que antes de la Segunda Guerra Mundial, en la Sociedad de las Naciones, se llamaba “Comité de Higiene”. La palabra “higiene” tomó unas connotaciones un tanto macabras después de la Segunda Guerra Mundial, pues eugenistas (nazis y aliados) acostumbraban a utilizarla con mucha ligereza. Por lo tanto, si el “Comité de Higiene” de la SDN se convirtió en la “Organización Mundial de la Salud” de la ONU, resulta comprensible pensar que la “salud” de la OMS sea equivalente a la “higiene” de principios de siglo XX. No obstante, la misma OMS redactó una “definición” de lo que se supone que a partir de 1948 pasaron a “organizar”: “Salud es el estado completo de bienestar físico, psíquico y social, además de la ausencia de todo tipo de enfermedad.” La primera proposición ya nos dice que la OMS concibe la salud como un “bienestar”, y resulta interesante comprobar que esta voz dé después nombre a uno de esos absurdos conceptos sociológicos: la “sociedad del bienestar”. Pero sin duda es la segunda proposición de la definición la que más nos interesa: “además de la ausencia de todo tipo de enfermedad”. ¿Qué necesidad hay de decir esto? ¿Es tan sólo una estupidez utilizar la palabra “enfermedad” para definir la “salud”? Imaginemos a alguien que dice con solemnidad que “la luz es lo que no se ve cuando hay oscuridad”. ¿Estaríamos ante un idiota? Muy probablemente. Sin embargo, la máxima autoridad sanitaria de la modernidad necesita utilizar la “enfermedad” en la definición de lo que trata. ¿Por qué? Lo que requiere ser “organizado mundialmente” no es tanto la “salud” (que parece que nadie sabe decir qué es), sino las enfermedades.

Son las enfermedades las que dan sentido a la existencia de una autoridad sanitaria; sin enfermedades, no habría salud que organizar, y no habría OMS, y no habría todo un Establishment sanitario enriqueciéndose a través de corporaciones farmacéuticas, ministerios de sanidad, universidades, ONG´s… ¿Por qué la profesión de médico moderno tiene un status social superior a un alfarero, un carpintero o un herrero? Porque la medicina moderna ha sido un gran colaborador en el proyecto de la modernidad, porque el poder político siempre ha contado con ella para sus planes, porque el sistema económico siempre ha cuidado y agradecido su utilidad. La medicina moderna –como el negocio que es- necesita de la enfermedad como el panadero necesita de harina.

Si un negocio se optimiza hasta los límites alcanzados en el neoliberalismo que en pleno siglo XXI se pueden evaluar, se comprobará que el interés de la medicina moderna no sería curar, sino hacer la enfermedad crónica, permanente, o –al menos- siempre rentable. El “paciente” se convierte en “cliente” en el momento en el que paga dinero por un servicio médico. ¿Cuántas formas tiene un médico moderno de perder un cliente? Dos: la curación y la muerte. Por lo tanto, se evitarán las dos a cualquier precio. Los tratamientos tenderán a ser prolongados, las altas médicas tenderán a postergarse, y las enfermedades tenderán a hacerse crónicas. ¿Resulta difícil de digerir este concepto de “salud”? Imagínese el lector a un empresario que tiene un negocio de exterminio de ratas en una ciudad. Hay otras dos o tres empresas como la suya en la misma ciudad. Por lo tanto, hay que aplicarse a fondo en la eliminación de las ratas, pues la competencia es grande. El empresario se dedica a matar ratas, e intenta matarlas con eficacia. ¡Pero eso no quiere decir que sueñe con exterminar completamente a las ratas! ¡Eso sería una pesadilla y el fin del negocio! Entendiendo esto, resulta muy factible que si el empresario puede colaborar en la propagación de una plaga de ratas, él lo hará… Todo esto ilustra la importante materia que se aborda a continuación.

La industria farmacéutica

Como mayor exponente de esa comercialización de la salud al servicio de la optimación utilitarista de la enfermedad, nos encontramos a la industria farmacéutica (o quizá con más rigor, a las “industrias farmacéuticas”). La industria farmacéutica resulta ser una “industria”, con un adjetivo calificativo que define cierta peculiaridad (es decir, es “farmacéutica”). No destacamos esta perogrullada por capricho: la industria farmacéutica es –pues ese es su nombre- una industria compañera del resto de industrias modernas (la industria automovilística, la industria bélica, la industria alimenticia…), que comparten una misma estructura de producción, unos mismos objetivos económicos, y una misma función social en la modernidad. No sólo eso compartirán con las otras corporaciones industriales: las familias y nombres propios que se encuentran actualmente en las directivas y juntas de accionistas de las corporaciones farmacéuticas, se encontrarán en organigramas de corporaciones de los más variado (bancarias, automóvil, telecomunicación, petroquímicas…). Pero, aun compartiendo muchas cosas con sus hermanas industriales, la industria farmacéutica tiene una curiosa característica: produce y comercializa fármacos que –en principio- pretenden mejorar la salud. ¿Ya sabemos qué salud es esa? ¿Tal vez la ya definida por la OMS? Esta peculiaridad tiene como consecuencia tres puntos a tener en cuenta: La industria farmacéutica se beneficia de una colaboración estatal traducida en suculentos fondos públicos que se invierten en la “buena causa” de una industria privada. El segundo punto –relacionado con este contrato entre farmacéuticas y poder político- es la gran influencia que estas han adquirido en política. (Por poner un ejemplo, al menos cinco de las mayores farmacéuticas norteamericanas estás presentes en el CFR). El tercer punto a tener en cuenta es que todo esto hace que la industria farmacéutica alcance volúmenes de beneficio astronómicos. El lucro neto de las farmacéuticas en 2004 se valoró en 550.000 millones de dólares USA, y en los últimos seis años, los ingresos de la industria crecen anualmente a un ritmo que oscila del 4% al 9%.

Sólo la monstruosa Pfizer tuvo un beneficio de 11.360 millones de dólares (2004), y otras como GlaxoSmithKline o Merck le seguirían con cifras parecidas. ¡Vaya negocio esto de las drogas! ¡Vaya cantidades! ¿Qué industria es esta? La que produce y vende “salud” en pastillas, cápsulas, inyecciones, jarabes y supositorios. ¿Alguien adivina cuál es el origen de esta producción industrial?

Origen moderno de la industria farmacéutica:

Se puede enunciar con claridad: el origen de la industria farmacéutica es la Europa decimonónica, cuando algunos científicos hicieron las primeras síntesis químicas. En 1828, el químico alemán Friedrich Wöhler se proclamaba inventor de la síntesis química produciendo urea a través de un compuesto inorgánico, el cianato de amonio. Es decir, que el origen de la industria farmacéutica se encuentra en la producción artificial de algo que el ser humano siempre ha encontrado de forma natural en cantidades abundantes: el pis. Desde esa innovadora síntesis, laboratorios alemanes se lanzaron a la investigación farmacológica, dando a luz a los primeros fármacos sintéticos, principalmente analgésicos. El laboratorio Bayer produce en 1885, la acetofenidina, de la que posteriormente derivaría el paracetamol. Bayer también produce en 1889 el ácido acetilsalicílico (aspirina) que convertirán al laboratorio alemán en un gigante industrial que posteriormente pasará a llamarse IG Farben (y que participará activísimamente en la industria bélica). Resulta natural: ¿Cuándo encuentran las farmacéuticas un óptimo mercado potencial de enfermedad y dolor? Pues en la guerra. La Primera Guerra Mundial supone la primera gran revolución industrial farmacéutica: la investigación farmacológica se expande de Alemania, a Suiza, Bélgica, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Posteriormente se desarrollan los primeros fármacos anti-infecciones: IG Farben lanzan las sulfamidas, y una serie de laboratorios ingleses comienzan a fabricar la penicilina descubierta años atrás por Alexander Fleming. Howard Florey convence en 1940 a un laboratorio norteamericano para producir penicilina en cantidades masivas (tal y como si se prepararan para una guerra de proporciones inéditas): nace Pfizer, el laboratorio que se lucró produciendo penicilina para la Segunda Guerra Mundial y que –actualmente en 2010- es la corporación farmacéutica más potente del mundo. La Segunda Guerra Mundial (tal y como ocurrió con la eugenesia, la aviación, o con los medios de comunicación –Capítulo 13- ) resulta ser una alegre fiesta para la industria en general, y para la farmacéutica en particular: en cuatro años se inventa, se produce y se vende lo correspondiente a las anteriores cuatro décadas.

Tras la Segunda Guerra Mundial, las grandes farmacéuticas se lanzan a una carrera de investigación y desarrollo: antibióticos, antihistamínicos, analgésicos, somníferos, psicotrópicos, anestésicos… Primeramente toda esta investigación se lleva a la práctica con animales con una estructura orgánica semejante a la humana (ratones, perros, simios…) Los ensayos con animales ya delatan la esquizofrenia de la investigación farmacéutica: una empresa que –en teoría- se propone erradicar la enfermedad y el dolor de un ser, produce enfermedad y dolor a otro ser como medio práctico. El despreciable progresista moderno responde a esto: “¡Se trata sólo de animales! ¡Y así se salvan muchas vidas!” Nosotros respondemos: Sí, son animales, y son precisamente esos y no otros, porque su sistema nervioso es prácticamente igual al humano. La propia ciencia moderna donde se apoyan estas investigaciones asegura que la capacidad de sentir dolor de un ratón o un mono, es la misma que la de un ser humano. Sus sistemas nerviosos son casi idénticos. Ellos lo saben, y usan esas semejanzas en sus investigaciones.

La mera investigación con animales bastaría para desacreditar a toda la industria farmacéutica en su conjunto. Sin embargo, aún hay mucho más. Para que una droga pase del ratón de laboratorio al ciudadano, primero se harán unos ensayos sobre “pacientes voluntarios”. Generalmente, esa voluntariedad tiene como base la desesperación, es decir, un enfermo se somete a ensayos farmacológicos porque no concibe otra vía de curarse y porque ignora todo sobre ese “ensayo” al que va a someterse. La industria farmacéutica se aprovecha de esta desesperación para probar drogas a través de sus “ensayos de doble ciego” en hospitales públicos y privados: a unos pacientes les dan la droga experimental y a otros les dan placebo; unos se curan, otros no se curan, otros se mueren… y las autoridades sanitarias hacen sus estadísticas que permitirán en última instancia que un medicamento salga al mercado o no. Pero incluso con estos ensayos en animales y humanos, se llegan a comercializar monstruosidades que después tienen que retirar del mercado legal.

El prime caso de esta vergonzosa comercialización del horror fue la talidomina, un antidepresivo producido en los cincuenta por varios laboratorios alemanes. La talidomina hacía que toda mujer que tomara la droga, tuviera embarazos irregulares, con fetos deformes o amputados. El laboratorio alemán que creó esto, retiró el medicamento en cuanto se comprobaron las evidencias, intentó en la medida de lo posible destruir la información al respecto (sin mucho éxito, pues hoy en día este hecho está muy bien documentado), y continuó con su tarea y la de sus compañeros farmacéuticos: crear drogas y venderlas.

Este desarrollo industrial encontró en la década de los ochenta la tercera gran revolución farmacológica: los agentes quirales. La investigación de vanguardia se centró en estos nuevos fármacos. Si en 1984 el 3% de las drogas producidas eran quirales, en 2009, este porcentaje subió a 77%. Esta revolución nos llevaría directos al momento presente, y al desarrollo de drogas de última generación que actúan profundamente en lo que la ciencia moderna identifica como el sistema nervioso central, en el “eje” (axis) del ser humano, en lo que fuentes tradicionales del tantrashastra identifica como “sushumna”. La existencia de estas drogas suponen ser una desafiante amenaza a la cualidad humana: antidepresivos (fluoxetina, paroxetina…), psico-estimulantes (dexmetilfenidato, modafinil, MDMA…), hipnóticos (eszopiclona, tasimelteon…) Estas drogas y muchas otras nos llevan a la presentación de las seis grandes corporaciones industriales farmacéuticas del siglo XXI, pues los productores de semejante infierno tienen nombre y apellidos.

El capítulo sigue con un listado pormenorizado de las grandes corporaciones farmacéuticas del siglo XXI y sus beneficios.

Reitero mi recomendación de terminar de leer el capítulo y el libro entero.

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Carta abierta a la nueva Ministra de Sanidad Leire Pajín

Excelentísima Señora Doña Leire Pajín: lo primero que quiero hacer es felicitarle por el cargo para el que le acaban de nombrar. Es de dominio público que hace un tiempo propuse en este blog a otra persona para ese ministerio   Propongo a Juan Gervas para Ministro de Sanidad. Espero que no vea en esa propuesta ninguna animadversión hacia su excelencia, sencillamente es que no me imaginaba que usted estaba disponible para el cargo. Dicho esto, me alegro de que hayan nombrado a alguien con el suficiente desparpajo para poner a la farmafia en su sitio.

Para empezar, quiero manifestar mi total adhesión a su afirmación de que el PIB es masculino. Y yo añado: además, es un jodido machista que nos está fastidiando bien.

 

 


Con la sana intención de ayudarle a cumplir sus objetivos con excelencia, voy a poner en su conocimiento un tema que le puede ahorrar muchos millones a su Ministerio, que es el de todos. Aprovechando que el Sida es femenino, creo que en este tema vamos a tener la partida ganada.


 

Coloquio ‘Medicina: ¿Ciencia o Pseudociencia?’ from EstrategumTrading on Vimeo.

 

Como se expuso en este coloquio, faltan los artículos científicos que describan el aislamiento del VIH y su relación etiológica con el SIDA. Jesús García Blanca se los pidió hace tiempo al Ministerio de Sanidad con la intención de evitar tratamientos con graves de-fectos secundarios a los inocentes pacientes. Después de tirar muchos balones fuera, el último chiste de mal gusto fue cuando el Ministerio le dio el teléfono de la Cruz Roja para que le informaran.


Aquí se pueden ver todos los documentos de la correspondencia intercambiada.

Cuando Jesús comprendió que no le hacían caso, se le ocurrió la idea de acudir al Defensor del Pueblo (posiblemente porque ese nombre suena bien). Los resultados han sido parecidos. Más abajo reproduzco el segundo escritor al Defensor.

A lo que iba:

Estimada Señora, con esta carta quiero evitar que el Defensor del Pueblo, sin ganas, pero movido por los imperativos de su cargo, se vea obligado a echarle un rapapolvo al Ministerio que a partir de hoy usted tan excelentemente va a dirigir. Espero que haga valer su autoridad para poner fin a estas marrullerías que desprestigian al Ministerio y a la comunidad científica en general. Si toma la iniciativa y zanja la cuestión antes de que el Defensor del Pueblo diga ni mu, la gente se dará cuenta de la suerte que han tenido con su nombramiento y su buen hacer.


Segundo escrito al defensor del pueblo


Estimado Manuel Ángel Aguilar Belda, Adjunto Segundo del Defensor del Pueblo:

He recibido su respuesta (con fecha de salida 01/10/10 y referencia 10065444, que adjunto) a la queja que presenté el pasado 9 de septiembre en la que, tras recordarme la misión que la legislación vigente encomienda al Defensor del Pueblo, dice usted:

“Analizada la documentación por usted aportada, observamos que el Plan Nacional sobre el SIDA dio contestación a la petición de información por usted planteada, si bien la considera insuficiente. Teniendo en cuenta que su discrepancia se centra en cuestiones estrictamente científicas, debemos informarle que excede el ámbito de esta institución debatir tales cuestiones”.

En primer lugar quiero aclararle que, independientemente de las discrepancias que yo pueda mantener con las actuaciones del Plan Nacional sobre el SIDA, lo que le pido al Defensor del Pueblo no es que intervenga en un debate científico, sino que en cumplimiento de la misión, que la Ley que usted cita ha encomendado a esa institución, exija al Ministerio de Sanidad que cumpla la normativa legal y conteste a una petición de información.

En segundo lugar, al decir que el Plan Nacional sobre el SIDA ha respondido y que yo considero “insuficiente” la respuesta, plantea usted el problema en términos subjetivos: ¿qué se considera una respuesta “suficiente”? Sin embargo, esto no es así en absoluto, como voy a demostrarle a continuación. De hecho, el propio Plan Nacional reconoce implícitamente en cada una de sus respuestas que la anterior no ha sido válida.

Mi pregunta al Plan Nacional sobre el SIDA es: ¿Cuáles son los artículos de referencia originales que sostienen la hipótesis sobre la que basan sus políticas sobre SIDA? Y les concreto que las políticas de prevención, las que aconsejan e incluso obligan a hacer los “tests de VIH”, las “mediciones de carga viral del VIH” y los “tratamientos antivirales” necesitan como apoyo técnico mínimo e inexcusable uno o varios artículos que describan el aislamiento del VIH y su relación etiológica con el SIDA.

La primera vez que formulé la pregunta, en enero de 1997, el Plan Nacional sobre el SIDA me envió como respuesta las referencias de los artículos publicados respectivamente por los Equipos de Luc Montagnier en 1983 y Robert Gallo en 1984. Puesto que el artículo del Dr. Montagnier no establecía relación entre el VIH y el SIDA y, en julio de 1997, el propio Montagnier reconoció que ni siquiera había aislado el VIH, esa referencia quedaba lógicamente descartada. Y puesto que en 2008, la periodista Janine Roberts hizo públicos documentos que demuestran que el Dr. Gallo alteró los resultados obtenidos por su equipo y afirmó que había aislado el VIH cuando los experimentos realizados realmente no habían llegado a ese resultado, esa otra referencia quedaba también descartada.

Es decir, que las dos referencias utilizadas por el Plan Nacional sobre el SIDA ya no eran válidas. Por ese motivo volví a dirigirme a ellos para preguntarles cuáles eran actualmente las referencias para sus políticas.

Veamos cuáles han sido las respuestas del Plan Nacional sobre el SIDA:

En su primera respuesta, para empezar, reconocen implícitamente que los artículos de Montagnier y Gallo citados ya no son válidos, puesto que no se refieren a ellos y me remiten a la bibliografía contenida en un documento titulado: “Plan Multisectorial frente a la infección por VIH y el sida. España 2008-2012”, que puede consultarse aquí:

Cualquier persona con una cultura media y sin necesidad de formación científica puede comprobar que ninguna de las 325 referencias bibliográficas de ese documento corresponde a artículos que describan el aislamiento del VIH o su relación etiológica con el SIDA. Se trata de referencias a aspectos parciales tratados en cada capítulo del documento –y en los que se asume la hipótesis VIH-SIDA sin referenciarla-, o de documentos no científicos, tales como declaraciones, orientaciones, directrices, acuerdos, encuestas, planes del propio Ministerio o informes nacionales o internacionales.

En su segunda respuesta –después de haberles señalado que los artículos solicitados no están en ese documento- me remiten al teléfono de la Cruz Roja Española. Así, por una parte, vuelven a reconocer implícitamente que no habían respondido y por otra vuelven a evadir la respuesta. ¿Qué sucedería si en el Parlamento se le preguntase al Ministro de Asuntos Sociales por los informes y documentos que sirven de base a determinada política social y respondiese diciendo que llamen a Caritas?

En cuanto a la tercera vez que formulé mi pregunta, la respuesta ha sido el silencio.

Creo que queda claro de modo suficientemente objetivo que el Plan Nacional no ha respondido a mis peticiones de información y, por tanto, vuelvo a solicitarle que, en cumplimiento del artículo 54 de la Constitución y de la Ley Orgánica 3/1981, de 6 de abril que usted me cita en su escrito, la institución del Defensor del Pueblo lleve a cabo las actuaciones que considere oportunas a fin de que el Ministerio de Sanidad conteste a mi petición de información.

Por último, quiero informarle de que estoy dándole la máxima difusión –a través de correo electrónico y de mi blog- a toda la correspondencia relacionada con este asunto, en primer lugar, porque todas las instituciones implicadas tienen carácter público, y, en segundo lugar, porque mi intención al exigir esta información no es satisfacer una curiosidad personal, sino actuar en defensa de muchos ciudadanos que están siendo presuntamente perjudicados –engañados, presionados y literalmente envenenados- por decisiones y políticas públicas carentes del mínimo rigor médico y científico.

Quedo pues a la espera de su respuesta.

Jesús García Blanca

http://saludypoder.blogspot.com

El Pacto Secreto traducido

En muchas Webs sobre conspiración y contrainformación se puede encontrar el texto del Pacto Secreto que hicieron los Amos del Mundo para repartirse la explotación a gran escala de la humanidad.

Como durante siglos han hecho creer a la población las mayores falsedades, estamos en un momento en el que la mayoría está inmunizada contra cualquier teoría conspirativa. La lectura de este pacto suele evocar alguna sonrisa despectiva.

Como, aunque el texto sea cierto o no, me ha parecido interesante, he querido traducirlo para que pueda ser entendido en toda su profundidad por cualquier persona, aunque no quiera ver lo que pasa a su alrededor y prefiera mirar hacia otro lado. Aquellos que prefieran seguir sin asumir la responsabilidad de su salud, de su vida y la de sus hijos, es mejor que no sigan leyendo. El siguiente texto podría herir su sensibilidad (aunque yo la llamaría con más propiedad sensiblería). 

El texto original está en negro, y mis traducciones o explicaciones están entre paréntesis y con otro color.

EL PACTO SECRETO

“Nuestro Pacto creará una ilusión que será, tan grande, tan inmensa, que escapará a la percepción. Aquellos que vean la realidad serán acusados de dementes.

Crearemos frentes separados para impedirles ver la conexión entre nosotros. Nos comportaremos como no conectados, para guardar viva la ilusión. (La gente nunca se dará cuenta de que la Reserva Federal, las farmacéuticas,  los grandes atentados “terroristas”, la creación de enfermedades falsas, las guerras y hasta el calenta-miento global buscan lograr los mismos objetivos).

Nuestro objetivo se logrará gota a gota, de tal manera que jamás seremos objeto de sospechas. Esto también les impedirá ver los cambios cuando ellos ocurran. Siempre estaremos arriba de su relativo campo de experiencia, porque nosotros conocemos los Secretos del Absoluto. (Un método que usan desde siempre es lograr que sea el pueblo el que pide los cambios que le van a perjudicar. Primero crean un problema y esperan que la gente pida la solución, que es precisamente lo que querían implantar. Ejemplo: denominan como Sida los efectos del abuso de drogas, para que los enfermos acepten un medicamento caro que es el que les va a matar, después de arruinar las arcas de los estados).

Trabajaremos juntos siempre y permaneceremos unidos por la sangre y el secreto. La muerte vendrá a aquel que hable. (¿Qué grupo en el planeta no suele mezclarse con otros ni permite que los que no son de los suyos entren en su círculo?).

Mantendremos breves sus esperanzas de vida y sus mentes debilitadas, mientras pretendemos hacer lo contrario. Usaremos nuestro conocimiento de ciencia y tecnología en forma sutil de tal forma que ellos jamás verán lo que está pasando. (Un pronóstico que hice en mi libro hace un par de años, ya se ha cumplido: esta generación actual ya vivirá menos años que sus padres. Era muy fácil de preveer, pero nadie se lo creía. Para eso lavan el coco en TV acerca de que gracias a los productos antinaturales aumenta la esperanza de vida. Una estupidez que sólo puede creer alguien que ha sido condicionado para tragarse las mayores tonterías).

Usaremos los metales, aceleradores de envejecimiento y sedativos en la comida, el agua y también en el aire. Los venenos se absorberán por su piel y sus bocas, estos destruirán sus mentes y sus sistemas reproductores. Por todo esto, sus niños nacerán muertos, y nosotros ocultaremos esta información. (Aquí se refieren a los disruptores endocrinos. Ver artículos relacionados).

Inyectaremos venenos en la sangre de sus niños y los convenceremos de que eso les ayudará. Desde temprano, cuando sus mentes son jóvenes los tendremos como objetivo. Les daremos lo que más aman: las cosas dulces. Cuando sus dientes se deterioren, les llenaremos de metales que trastornen sus mentes y roben su futuro. (Los niños son preparados para el sacrificio de dos formas: apenas nacen se les hincha de vacunas para garantizarse que ningún niño disfrutará de una buena constitución que le proteja de la enfermedad. Luego se les embota el cuerpo y la mente con azúcar para que sean zombis toda su vida. Como efecto colateral se consiguen las caries en los dientes que se rellenan con mercurio, que es el encargado de destrozar su flora intestinal y permitir la proliferación de hongos cándida. Además, el mercurio les destroza su sistema nervioso para que no haya mucha gente con un buen equilibrio mental y emocional).

Cuando su habilidad de aprender haya sido afectada, crearemos medicinas que los harán más enfermos y éstas causarán otras enfermedades para las cuales crearemos más medicinas aún. Les haremos dóciles y débiles ante nosotros, mediante nuestro poder. Crecerán deprimidos, lentos y obesos, y cuando ellos vengan a nosotros por ayuda, les daremos más venenos. (Con el cloro y el flúor del agua del grifo, la invención de enfermedades inexistentes y la creación de pánicos interesados, se consigue llenar los ambulatorios de gente que pide a gritos que le inyecten venenos. Una vez conseguido este círculo vicioso que se retroalimenta, las víctimas ya no tienen ninguna salida).

Nosotros enfocaremos su atención hacia el dinero y cosas materiales, así jamás se conectarán con su Yo Interno. (La deidad colocada en el altar que ocupa el mejor sitio del salón de todos los hogares del mundo, ofrece una existencia de lujos a cambio del sacrificio de la propia vida. Aunque el precio a pagar es exorbitante, la inmensa mayoría se inmola en el sagrado ritual del consumo desenfrenado de productos inútiles e innecesarios. La salud, la felicidad, el amor y el resto de cosas importantes se posponen para ser analizadas en un futuro que nunca llegará).

Les distraeremos con la fornicación, los placeres externos y juegos para que jamás puedan ser uno con la Unidad del TODO. (Al fomentar la competitividad y el egoísmo, se crea la ilusión de que cada individuo es un ente separado del resto de congéneres, animales y plantas. La realidad es que un ser humano forma parte inseparable del macrocosmos, siendo él a su vez el conjunto de billones de seres vivos que le permiten sobrevivir. Nadie puede existir si no forma parte indisoluble y a la vez del macrocosmos, que lo acoge, y el microcosmos interno, que le ayuda a seguir vivo).

Sus mentes nos pertenecerán y harán todo aquello que digamos. Si ellos se negasen, encontraremos maneras de usar técnicas de alteración de la mente en sus vidas. Usaremos el miedo como nuestra arma. (Efectivamente, los niños son programados desde la guardería para comulgar con ruedas de molino y tragarse los mayores embustes sin pestañear. Pero eso no es todo, la gran mayoría ejerce de policía sin remuneración para vigilar, criticar y desprestigiar a cualquiera que no haya sido bien programado y siga teniendo algo de criterio propio basado en la lógica y el sentido común).

Estableceremos sus Gobiernos y estableceremos la oposición a sus Gobiernos. Poseeremos ambos lados. Siempre esconderemos nuestros objetivos, pero llevaremos a cabo nuestro Plan. Realizarán la labor para nosotros y prosperaremos de su trabajo. (Ni los políticos de izquierda ni los de derecha se dan cuenta de los hilos invisibles que los obligan a actuar y tomar las decisiones de la manera que estaba prevista).

Nuestras familias nunca se mezclarán con las suyas. Nuestra sangre deberá ser pura, siempre, esa es la fórmula. (Así ha sido desde la antigüedad).

Nosotros les haremos matarse entre ellos cuando nos convenga. Les mantendremos separados de la Unidad por el dogma y la religión. (Las religiones, que siempre han estado al lado del poder, bendicen con descaro los buques de guerra y los tanques. También se encargan de decidir cuándo, cómo y a quién es pecado matar, y cuándo hay que elevar a los altares al que más gente haya matado).

Controlaremos todos los aspectos de sus vidas, les diremos cómo y qué pensar. Les guiaremos suave y amablemente, dejándoles pensar que se guían a sí mismos. Nosotros fomentaremos la animosidad entre ellos a través de nuestras facciones. (Han conseguido que la gente crea a pies juntillas dos cosas totalmente absurdas: que se es libre para decidir sobre su vida y, cuando se los llevan al patíbulo, han logrado que el propio reo piense que ha sido idea suya. Mayor lavado de cerebro ya no se puede conseguir). 

Cuando una luz brille entre ellos, la extinguiremos por medio del ridículo, o la muerte, lo que nos satisfaga mejor. Les haremos rasgar los corazones de sus pares y matar a sus propios niños. Nosotros lograremos esto, usando el odio como nuestro aliado, la ira como nuestra amiga. (Como se ha indicado antes, los mismos súbditos se encargan de impedir que alguno de sus compañeros desbarate el magnífico plan de los amos).

El odio les cegará totalmente y nunca verán que desde sus conflictos saldremos como sus gobernantes. Estarán demasiado ocupados matándose unos a los otros. Se bañarán en su propia sangre y matarán a sus vecinos hasta el momento que lo consideremos propicio para nuestro ataque. (Krishnamurti dijo una vez: si los padres quisieran a sus hijos, haría miles de años que no habría guerras. Las hubieran impedido por cualquier medio).

Nos beneficiaremos enormemente de esto, porque no nos verán, porque no pueden vernos. Continuaremos prosperando con sus guerras y sus muertes. Repetiremos esto una y otra vez hasta que nuestra última meta sea lograda. (Aunque no se pueda ver a Plutón, se puede saber que está allí por los efectos que produce en los planetas adyacentes. A los amos del mundo se los puede reconocer a través del trabajo tan perfecto llevado a cabo para convertir a la especie humana en la única nota desafinada del sistema solar).

Continuaremos haciéndoles vivir en medio del miedo y de la ira mediante las imágenes y sonidos. (Al aparatito usado para conseguir eso se le ha dado el nombre de televisor).

Usaremos todas las herramientas que tenemos para lograr esto. Las herramientas serán proporcionadas por su propio trabajo. Les haremos odiarse a sí mismos y a sus vecinos.

Siempre esconderemos la Verdad Divina ante ellos: que nosotros SOMOS TODOS UNO. ¡Esto es lo que ellos nunca deberán saber! Ellos nunca deberán saber que el color es una ilusión, siempre deberán pensar que ellos no son iguales entre sí… (Los seres humanos nunca sabrán que todos son igual de tontos).

Gota a gota, gota a gota, avanzaremos hacia nuestra meta. Tomaremos sus tierras, sus recursos y riquezas para ejercer el control total sobre ellos. Les engañaremos para aceptar leyes que robarán la pequeña libertad que tendrán. Estableceremos un sistema de dinero que les encarcelará para siempre, manteniéndoles a ellos y sus niños en deuda. (La ventaja que tiene el no poder decidir nada sobre tu vida es que te queda más tiempo libre para jugar al dominó en el bar. Los papelitos de colores llamados dinero tienen el mismo valor que la honestidad de las personas que llevan impresos los billetes).

Cuando ellos logren reunir fuerzas, les acusaremos de crímenes y presentaremos una historia diferente al mundo, porque nosotros poseeremos todos los Medios de Comunicación. Nosotros usaremos nuestros Medios de Comunicación para controlar el flujo de información y su sentimiento en nuestro favor. (La gente está convencida de que todo lo que sale en televisión es la verdad absoluta. Partiendo de esa base, ya no hace falta quemar en la hoguera a nadie como antaño. Si alguien dice que la tierra es redonda, sale el “científico” sobornado de turno diciendo que es plana y asunto zanjado).

Cuando ellos luchen en contra nuestra, les aplastaremos como insectos, porque son menos que eso. Ellos estarán desvalidos para poder hacer algo, porque no tendrán ningún arma. (Nunca ocurrirá una rebelión del rebaño. El uno por mil de gente con ideas propias siempre será aplastado y amordazado por el resto de víctimas, que cumplirá fielmente los dogmas que le han grabado a fuego en lo más profundo de su mente. Los amos nunca tendrán que intervenir para mantener el statu quo).

Reclutaremos algunos de los suyos para llevar a cabo nuestros Planes, les prometeremos la Vida Eterna, pero Vida Eterna que ellos nunca tendrán porque no son de los nuestros. (Recompensar con la vida eterna en el más allá lo que se ha hecho o entregado en el más acá es uno de los timos más ingeniosos que se han usado a lo largo de la historia. Yo lo etiquetaría de brillante e insuperable).

Los reclutas se llamarán «Iniciados» y se adoctrinarán para creer en falsos ritos de pasaje a los Más Altos Reinos. Los miembros de estos grupos pensarán que ellos son uno con nosotros. Nunca sabrán la Verdad. Ellos nunca deberán aprender esta Verdad, de lo contrario se volverán en contra nuestra. (El timo de prometer que te desvelarán los secretos del universo cuando seas un iniciado no es tan brillante como el anterior, pero tampoco se queda manco. Lo más gracioso es lo serios que se ponen en los rituales).

Por su trabajo se les premiará con cosas terrenales y grandes títulos, pero nunca serán inmortales y nunca se nos unirán, nunca recibirán la Luz, ni viajarán a las Estrellas. Ellos nunca alcanzarán los Reinos Más Altos. (Si hay que vender vacunas caras y peligrosas, te dan el premio Nobel por decir chorradas acerca del virus del papiloma. Es una buena promoción. Lo irónico es que el insensato al que le dan el premio Nobel muchas veces acaba creyendo que sabe algo del tema. Eso sí que es cruel).

Los crímenes contra su propio género impedirán el paso al Reino del Esclarecimiento. Esto nunca lo sabrán. (La mayoría de los científicos ha cambiado su escala de valores por un catálogo de caprichos. La salud de los niños por un descapotable. En el sitio en el que se alojaba su conciencia ha quedado un vacío, de manera que  nunca tendrán la más ligera sensación de remordimiento).

La Verdad se ocultará en sus rostros, tan cerca que serán incapaces de enfocar hacia ella hasta cuando ya sea demasiado tarde. Oh sí, tan grande será la ilusión de libertad, que nunca sabrán que son nuestros esclavos. (El ingenioso truco ha sido cambiar el antiguo grillete que llevaban los esclavos por un Rolex de oro, y los golpes del látigo por golpes de talonario para obligar a los nuevos esclavos a cometer crímenes contra sus compañeros de cautiverio, incluida su propia familia).

Cuando todo esté en su lugar, la realidad que nosotros habremos creado para ellos los poseerá. Esta realidad será su prisión. Ellos vivirán en el auto-engaño. Cuando nuestra meta esté cumplida, una Nueva Era de Dominación comenzará. Sus mentes se limitarán por sus creencias, las creencias que nosotros hemos establecido, desde tiempo inmemorial. (La gente cree que la Nueva Era de Dominación, a la que familiarmente se llama Nuevo Orden Mundial, está a punto de llegar. En la próxima entrega demostraré que ya ha llegado).

Pero si ellos alguna vez averiguan que son iguales a nosotros, entonces pereceremos. ELLOS NUNCA DEBERÁN SABER ESTO. Si ellos alguna vez averiguan que juntos pueden vencernos, tomarán la acción. (Sólo que los esclavos fueran conscientes de su número -más de 10 millones por cada uno de los amos- sería suficiente para retomar el poder. Pero eso nunca ocurrirá. La programación mental es demasiado buena para que puedan ocurrir fallos tan simples que echen por tierra todo el entramado).

Ellos nunca deben, en la vida, averiguar lo que nosotros hemos hecho, porque si ellos lo hacen, no tendremos donde escapar. Para ellos será fácil ver quiénes somos una vez que el velo que tienen se haya caído. Nuestras acciones se habrán revelado, sabrán quiénes somos, nos cazarán y ninguna persona nos dará resguardo. (Ni siquiera haría falta detener o juzgar a los amos del mundo para arrebatarles el poder. La solución sería tan simple como dejar de usarlos. Dejar de seguir su juego. Romper la baraja y establecer nuevas reglas de convivencia. Agruparse todos los de abajo para asumir el poder que ahora tienen los de arriba. Ver la propuesta para este partido político de los de abajo).

Éste es el Pacto Secreto por el cual nosotros viviremos el resto de nuestro presente y las futuras vidas. Para esta realidad trascenderán muchas generaciones y esperanzas de vida. Este convenio se sella por sangre, nuestra sangre. Nosotros, los únicos que descendieron del Cielo a la Tierra. (Como explotar a la humanidad es tan simple, esta gentuza les dejan en herencia a sus hijos un bloc de anillas con unas sencillas pautas a seguir. No hace falta demasiada inteligencia ni ingenio. Teniendo a la población con el cerebro lavado, la maquinaria casi no necesita manutención. Hay que tener en cuenta que, como se cruzan entre ellos, los retoños, lo que se dice listos no son. Pero lo tienen tan fácil que no pueden fracasar).

La existencia de este Pacto NUNCA deberá ser conocida. Nunca deberá ser escrito o contado, sin tener en cuenta que la conciencia que generaría soltaría la furia del Creador sobre nosotros y seríamos lanzados a las profundidades de donde venimos, y permaneceríamos allí hasta el Fin de los Tiempos.”  (Está claro que si no hubieran querido que este texto hubiera visto la luz no lo podríamos estar leyendo. Es probable que sea un anzuelo para luego tachar de conspiranoicos a los que lo difundan. Por eso yo no he querido difundirlo sin traducirlo antes a un lenguaje inteligible para un cerebro que ha sido lavado, aclarado y centrifugado).

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