Archive for the ‘Ecología’ Category

Para sobrevivir al GTU habrá que razonar en tercer grado

Mucha gente piensa que la evolución salva al más fuerte o al más rápido, pero eso es mentira, el único que se salva es el que sabe adaptarse a los cambios. Teniendo en cuenta que nos vamos a enfrentar a los cambios más drásticos desde que un meteorito extinguió al 90% de las especies, el que no espabile rápido las va a pasar canutas.

Vamos a poner las cosas en contexto:

Hace unos diez mil años en el mundo había alrededor de cinco millones de personas; 9.000 años después, la cifra andaba sobre los 300 millones. Y apenas empezamos a quemar grandes cantidades de petróleo, la población mundial aumentó 5.000 millones de personas en 80 años.

Es evidente que el aumento de la población, la erradicación de un gran porcentaje de la pobreza mundial, el aumento de la esperanza de vida, la reducción de horas trabajadas y el aumento de la calidad de vida con el consiguiente aumento del consumo de energía per capita, sólo se ha podido lograr quemando enormes cantidades de petróleo.

 
Pero ahora hemos llegado a un momento en el que la producción de petróleo ha llegado a su límite, y en los próximos años va a seguir descendiendo. La broma de que las renovables van a suplir el descenso de la extracción de petróleo es eso, una broma. Por muchas renovables que se pongan (que también necesitan petróleo para su fabricación), cuando empiece a descender el grifo del crudo la población mundial va a empezar a descender en la misma proporción. Sigue leyendo

El virus chino: el mayor timo de la historia de la humanidad

El timo del virus chino se puede considerar sin lugar a dudas el timo más grande perpetrado en la historia de la humanidad. Nunca se había hecho una transferencia de dinero tan grande que, aumentando la brutal deuda que aplasta a todos los ciudadanos del mundo, engrosara los abultados saldos de unos pocos mafiosos. A cambio de los miles de millones recibidos, han entregado venenos caducados a precio de oro. La plebe ignorante ha endeudado a sus nietos, a cambio de que les arrebataran la salud, la dignidad y la libertad.

En la historia se etiquetan los años como antes de Cristo o después de Cristo. Teniendo en cuenta que la vida sobre el planeta después del invento del virus no se va a parecer en nada a lo que ocurría antes del Gran Timo Universal (GTU), creo que deberíamos empezar a usar las siglas GTU para referirnos a hechos acaecidos antes del GTU, para diferenciarlos con lo que va a ocurrir después, que ya os garantizo que no nos va a gustar, antes de conocer los hechos.

Antes del GTU, en una cuarentena se aislaba a los enfermos. Ahora se encierra a los sanos. Se parte de la base que todos están enfermos hasta que se demuestre lo contrario, con el problema añadido de que es imposible demostrar la ausencia de enfermedad, igual que es imposible demostrar que Dios no existe.

Los gobiernos ignorantes pretenden demostrar la salud haciendo test masivos a la población, al estilo de pasar la ITV del coche. En el coche se pone una pegatina en el parabrisas que demuestra que se ha pasado la ITV con éxito. Supongo que a las personas se les pondrá en la frente, así la policía del pensamiento no tendrá que perder tiempo pidiendo el certificado de salud.

El problema es que todos los test son kaka de un sólo uso y, por tanto, muy contaminantes. Si tuviéramos una máquina del tiempo e hiciéramos test a ciudadanos de un siglo anterior al nacimiento de Pasteur, nos saldría un buen porcentaje de contagiados con el Covid inventado en el 2019. También podríamos hacer los test en las muestras de sangre congeladas antes de la invención del timovirus, pero eso no se va a hacer. Ninguna religión, incluida la viromancia, pide nunca pruebas que demuestren científicamente sus dogmas de fe.

Actualizo y añado este vídeo que demuestra lo que ya suponía sin tener las pruebas.

https://lbry.tv/@LaResistencia:8/047591919_la-mentira-de-los-tests-de-covid-19-al-descubierto:7

 

He dicho varias veces que quizá el objetivo último de todas las leyes absurdas e inconstitucionales que se han implantado en las últimas décadas era deshumanizar a la humanidad. Creo que el objetivo se ha conseguido. Antes del GTU ya nos habían quitado de forma sutil la mayor parte de los derechos, libertades y dignidad de pertenecer a la especie humana. Ahora quieren que aceptemos de forma clara y sin sutilezas que tenemos los mismos derechos, dignidad y libertad que un perro. Tenemos que ser marcados y vacunados obligatoriamente como los perros. Tenemos que ir por la calle una hora al día con el bozal puesto (el llamarlo mascarilla no devuelve la dignidad perdida), y tenemos que llevar en el cuello un collar con una cadena de un Km de larga, que no por ser invisible es menos molesta.

Ya se habla sin tapujos de la “nueva normalidad”, para que vayamos asumiendo que el éxito que han tenido con el GTU no lo van a desaprovechar, y que nos vayamos olvidando de cómo era la vida antes del GTU.

VÍCTIMAS POCO CONOCIDAS DEL GTU

El primer “víctimo” del GTU ha sido el lenguaje inclusivo. Desde el primer etiquetado con virus nunca se ha hablado de muertos y muertas, de infectados e infectadas, de médicos y médicas, de corruptos y corruptas, ni de incompetentes e incompetentas.

Parece ser que el lenguaje inclusivo es un oxímoron, puesto que a pesar del nombre “inclusivo”, no incluye nada que pueda resultar negativo, desagradable, inmoral u hortera.

El planeta Tierra es el segundo gran perjudicado. Antes del GTU se prohibía usar bolsas de plástico en los supermercados y se consideraba un delincuente a cualquiera que usara bastoncitos de un sólo uso. En el mar había grandes islas formadas por montañas de plástico, y los microplásticos ya se encontraban en el estómago de todos los seres marinos. Después del GTU, y con las miles de toneladas de trajes, test, hisopos, guantes, mascarillas y demás material de un sólo uso, en absoluto biodegradable y altamente contaminante, conseguiremos tener un mar de plástico, con algunas pequeñas porciones de agua libre de plásticos.

El GTU se basa en que la población mundial se mantenga presa del pánico, y no van a permitir que el nivel de pánico baje mucho, porque el invento perdería fuerza. Eso se traduce en que, tanto las instituciones públicas como la gente en sus casas, usan y van a seguir usando productos desinfectantes entre 20 y 50 veces más de lo que se usaban antes del GTU.

Todos estos productos impiden la vida. Impiden la vida de cualquier ser vivo, desde las plantas, pasando por las bacterias hasta los seres más ignorantes de todos que caminan a dos patas. Curiosamente, no pueden impedir la vida de los virus, debido al pequeño detalle de que los virus no están vivos.

Todos estos productos que se fumigan alegremente e inútilmente por las calles, tiendas, estaciones de trenes, escuelas e iglesias, y que se derrochan en los hogares con una absoluta falta de sensatez y sentido común, acabarán en los acuíferos y en los campos de cultivo, con los previsibles desastres en la salud de los árboles, plantas y cosechas.

El GTU va a terminar de distanciar a las personas. Las relaciones personales ya estaban seriamente tocadas antes del GTU. Durante décadas se ha estado separando a la gente en grupos, para luego fomentar el odio entre ellos. Los malvados ricos y los pobres pobres. Los aprovechados empresarios y los candorosos trabajadores. Los opresores blancos y los oprimidos de diferentes colores. Los maltratadores machistas y las maltratadas. Los homofobos y los LGTBI..xyz. Los fachas de ultramegaderecha y la izquierda superextramoderada. Como en la novela 1984 de Orwell, todos los días en la tele se publicitaban los dos minutos de odio entre todos estos grupos. La gente se relacionaba en pequeños grupos afines de gente con los mismos intereses. Eso se ha terminado, todos son contagiosos. La gente va por la calle mirando de soslayo para huir a la carrera si alguien se acerca a un metro. Mi pronóstico es que han fabricado una población hipocondríaca, pero esas secuelas van a persistir años después de que se haya implantado la “nueva normalidad”.

También ha muerto el estado del bienestar. La gente todavía no lo sabe porque todavía no lo han enterrado. Están postergando la noticia todo lo que pueden, pero cara al verano el cadáver va a empezar a oler mal y tendrán que admitir su desmantelamiento. Las próximas víctimas y víctimos van a ser los pensionistas, parados, gente con pocos recursos, personas dependientes y todos los que ordeñaban la ubre de un país ahogado por las deudas que, sin embargo, gastaba como un marinero borracho.

Mientras que los países del norte aprovechaban los años menos malos para reducir la deuda, en el único país que la picaresca es un estilo literario, los diferentes partidos competían en prometer más gasto y menos austeridad. Hay que mencionar la única excepción del PP, que prometió reducir el gasto, terminar con el déficit, cerrar sociedades públicas y bajar los impuestos. Ganó por mayoría absoluta, por lo que no tuvo ninguna oposición para hacer exactamente lo contrario de todo lo prometido en su programa electoral. Pero su acto más inmoral y repulsivo fue darle una medalla al indigente mental de ZP.

Para terminar, a los sanitarios españoles les voy a recomendar que se lean este artículo del Dr. Stefan Lanka, les será mucho más provechoso que los inmerecidos aplausos o los ridículos bailes en los hospitales vacíos.
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Formularios y argumentos para negarse a los test y vacunas

Hablemos en serio de la “emergencia” del calientacuento

No soy creyente de ninguna religión, y tampoco comulgo con la iglesia de la calentología que ha emcumbrado a los altares a Santa Greta de Soros (persona del año de la famosa revista “Time”), pero voy a escribir el siguiente texto como si fuera un ferviente seguidor de la super-mega-emergencia-climática-ultrapeligrosa que nos va a matar a todos cientos de veces.

Si se quiere reconocer una mentira, sólo hay que fijarse si sale en el telediario de todos los canales todos los días, utilizando palabras altisonantes y con los presentadores poniendo cara de angustiados y compungidos. Si además de eso, el 90% de la población mundial se suma con entusiasmo a la nueva idea e insulta a los “negacionistas”, ya se puede apostar hasta la camisa que nos han vuelto a colar otro timo.

Pero, como he dicho antes, voy a escribir lo que hay que hacer para salvar la civilización del gran cataclismo que nos amenaza al doblar la esquina. Vamos a analizar todo lo que debe hacer un ciudadano responsable para evitar la extinción de la especie humana en dos generaciones. Quien haga lo que se dice a continuación contaminará 10 veces menos que Greta y 100 veces menos que Bardem y Al Gore (premio Nobel por no haberse cumplido ninguna de sus previsiones calenturientas).

Vamos a poner las temas ordenados de menor a mayor importancia.

 

RECICLAR

No hay que reciclar mas de medio kilo al mes, pero no porque somos unos insensatos y tiramos todo mezclado al contenedor, sino porque no hemos usado nada que deba ser reciclado. No hay nada más ecológico que no usar casi nada de los productos que se puedan reciclar. Usarlos y reciclarlos correctamente es ser una persona responsable con el medio ambiente. No usarlos es mucho mejor. Sigue leyendo

Las maneras útiles, inútiles o desastrosas de ayudar a los demás

Hace muchos años que ya no está de moda ser religioso, pero la hipocresía de la gente no ha cambiado nada: la inmensa mayoría quiere seguir aparentando que son buenas personas a pesar de ser ateos. Quieren demostrar que son solidarios, que ayudan a la gente, que luchan contra la injusticia y que no toleran la desigualdad.

El problema es que todas esas intenciones tratan de materializarse con razonamientos en primer grado. Como se ha dicho muchas veces, los razonamientos en primer grado suelen propiciar acciones inútiles o peligrosas que muchas veces producen más daño que beneficio.

Casi nadie es capaz de entender los efectos encadenados que producirán cada una de sus acciones a lo largo del tiempo. Todos toman las decisiones con la vista puesta en el efecto inmediato, en el resultado obvio imaginado, como si su acción pudiera desarrollarse en un tubo de ensayo completamente aislado de la realidad y no tuviera interacciones con el resto de la sociedad.

Desgraciadamente, cualquier hecho, aparentemente sin importancia, puede ser magnificado y producir unos resultados devastadores. Es lo que comúnmente se llama el efecto mariposa.

A la potencia devastadora del efecto mariposa se une el peligro destructor de cualquier fanático bienintencionado, de los que pululan en grandes cantidades. Lo peor del fanático bienintencionado es que, como cree firmemente que está haciendo un bien inmenso a la humanidad, no cree necesario tomar precauciones o poner límite a sus acciones. Si después de una sesión de quimio el “paciente” se pone peor, el fanático piensa que se ha quedado corto y le receta el doble. Ante el fracaso no corrige, sino que se envalentona.

Aunque el lema de este blog dice: “Nadie puede impedir que los ignorantes sufran”, como soy egoísta y quiero dormir a pierna suelta por las noches, pongo en práctica un consejo de Samaniego que dice lo siguiente: “Todo varón prudente aconseja en tiempo conveniente, pues es hacer de la ciencia vano alarde, dar el consejo cuando se llega tarde”.

Así que voy a dar unos cuantos consejos antes de que la especie humana se extinga, aunque sólo sirvan para mi paz onírica.

Voy a poner unos ejemplos variados, para poder hacer el seguimiento que las acciones producen en personas y situaciones aparentemente sin ninguna conexión.

EJEMPLO 1 – AYUDAR A LOS NIÑOS AUTISTAS Sigue leyendo

Creencias, creyentes y crédulos

Krishnamurti decía que entre creer en Dios o emborracharse no hay ninguna diferencia. En ambos casos se evade la realidad. El borrachín bebe para olvidar las penas, y el creyente le pide a Dios que le aparte el amargo caliz de las consecuencias de sus propios actos.

Lo peor de las evasiones de la realidad es que, cuando los problemas se posponen, tienden a agrandarse y agravar sus consecuencias.

Todas las creencias se asientan sobre los defectos atávicos humanos para disfrazarlos de virtudes, pero, desgraciadamente, nunca consiguen su propósito.

Teniendo en cuenta que este blog se llama “Escuela de Salud” y todas las creencias sin excepción perjudican gravemente la salud, además del bolsillo, he confeccionado una lista de las creencias más habituales, ya que, conociéndolas, se tendrá alguna oportunidad de evitar que exploten en la cara.

CREER EN DIOS O NO CREER

La creencia en Dios es posiblemente la creencia más extendida sobre el planeta. En segundo lugar, puede que se encuentren los que no creen en Dios, que es otra creencia, pues no creer en algo sin poder comprobarlo es otra creencia.

A un NO creyente como yo, no le gusta creerse cosas, por muy placenteras o satisfactorias que puedan resultar. Lo más sensato para la salud, el dinero y la felicidad es aceptar la realidad, LO QUE ES, que es lo único sagrado e inmutable. El que Dios exista o no, no tiene relevancia para la vida, por tanto, es una pérdida de tiempo tratar de averiguar la verdad sobre el asunto.

De todas formas, si existiera un Ente parecido a lo que se suele llamar Dios, mi mente no podría entenderlo, y menos relacionarse con Él. La palabra “Teología” es un oxímoron de una sola palabra. No se puede conocer ni estudiar a Dios, por el mismo motivo que una hormiga no puede ser astronauta. Nunca podré comprender algo que ni conozco ni puedo definir, pues para definir a Dios tendría que reducirlo y empotrarlo en mi espacio dimensional y, cuando lo hubiera hecho, mi definición no tendría nada que ver con el Dios real.

Hasta hace pocas décadas, la mayoría de los creyentes lo eran de entes espirituales con diferentes nombres, cualidades y culturas. Pero eso ha pasado de moda, y ahora ser creyente de esas entidades queda mal visto por grandes sectores de la sociedad. Pero como la necesidad de las creencias que permitan evadir la realidad sigue estando ahí, millones de personas han cambiado las creencias religiosas por otras, aunque igual de fantasiosas e infantiles.

Curiosamente, los nuevos creyentes de cosas materiales son igual o más fanáticos que los otros.

Voy a enumerar a continuación una lista de los nuevos dogmas materiales de fe, por si alguno de los nuevos creyentes quiere apostatar de su nuevo credo, que al menos tenga unas referencias en las que apoyarse. Es mi obligación avisarle que, en las nuevas creencias, a la terecera frase discordante ya te han excomulgado y, a diferencia de la religión, la exclusión del grupo de estos creyentes es a perpetuidad.

EL CÁNCER Y LOS TRATAMIENTOS OFICIALES

Qué es el cáncer, cómo se forman o crecen los tumores, los avances en la curación del cáncer y los tratamientos oficiales: cirugía, quimio y radio (amputar, envenenar y quemar). Estos son los pilares de la nueva doctrina. A los creyentes se les exige una fe ciega en cualquier afirmación que haga la Farmafia sobre el asunto. Si alguien pregunta por alguna evidencia científica que respalde las buenas nuevas que nos traen cada día los profetas de este nuevo testamento, se le considerará un peligro público que crea alarma social con sus preguntas y debe ser censurado.

Para los apóstoles de esta religión, los enfermos son considerados como personas incapacitadas mentalmente para tomar decisiones sobre su destino. Por tanto, cualquiera que ponga en duda el catecismo oficial debe ser censurado para evitar que los enfermos pudieran hacerle caso y abandonar los tratamientos inquisitoriales propuestos por el alto clero de la oncología.

Al igual que la Iglesia venera la reliquia del “Santo Prepucio” sin que haya ninguna evidencia científica de que ese trozo de carne formó parte del pene de Jesús, también tenemos que venerar los nuevos tratamientos mortíferos para el cáncer, aunque nunca nos presenten evidencias de los resultados. Que cada año mueran más personas que el año anterior contradice las afirmaciones de que cada año se cura un porcentaje mayor de enfermos, pero, como diría Homer Simpson: ¿qué vas a creer, lo que yo te digo o lo que ven tus ojos?

EL SIDA

Con el Sida sirve todo lo dicho con el cáncer. Varios premios Nobel que han dicho que el VIH nunca ha sido aislado, han sido excomulgados de la comunidad científica y castigados al infierno de la falta de subvenciones para investigar.

LA HEPATITIS C

Esta creencia ha provocado procesiones delante del Ministerio de Sanidad para que el Gobierno destine miles de millones a comprar los nuevos “milagros”. Antiguamente los milagros eran gratuitos, pero en las nuevas religiones los milagros los venden a precios prohibitivos. El verdadero milagro es que todavía haya suficientes tontos pagando impuestos para sufragar semejante despilfarro (yo estoy incluido en los tontos, aunque nunca he usado ningún “milagro” de la Farmafia).

LAS VACUNAS

La creencia en que las vacunas salvan millones de vidas es, posiblemente, el mayor crimen contra la humanidad que jamás se haya perpetrado.

Entre el grupo de creyentes en las vacunas se encuentran los más fanáticos y radicalizados. Muy a menudo intentan imponer por la fuerza sus absurdas teorías y panfletos, obligando a seres inocentes a inocularse venenos potentes que no han demostrado su eficacia nunca.

Los apóstoles de esta creencia son talibanes biológicos peligrosos, que no sólo están arruinando la vida de millones de niños en el mundo, sino que pueden estar poniendo los pilares para la degeneración progresiva e irreversible de la especie humana.

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Vamos a enumerar otras creencias que, aunque no están directamente relacionadas con la salud, también perjudican la salud indirectamente.

EL ESTADO DE BIENESTAR

Lógicamente, esta creencia debería llamarse EL BIENESTAR DEL ESTADO, pero con ese nombre auyentaría a los nuevos adeptos.

Es mucho más coherente creer en los Reyes Magos, el Ratoncito Perez y el Ángel de la Guarda, que creer en el Estado de Bienestar administrado por políticos corruptos y ladrones.

La teoría se basa en que todos los que nunca hayan producido nada, ni cotizado, ni trabajado en su vida, tendrán derecho a disfrutar de bienes y servicios que no están al alcance de los trabajadores mileuristas. Vivienda, educación, sanidad, operaciones de cambio de sexo y asistencia psicologica los días que sale nublado, serán ilimitadamente gratuitas para cualquier persona de cualquiera de los cinco continentes. España es un país tan extremadamente rico, que puede financiar las necesidades o caprichos de cualquier ciudadano del mundo mundial.

El mero hecho de proponer algo tan demencial, a todas luces imposible, amén de insostenible, ya demuestra sin lugar a dudas las preclaras mentes que dirigen los destinos de este desdichado país. Pero lo que ya roza con lo inaudito es que un grueso porcentaje de la población, no sólo comulgue a pies juntillas con tan descabellada propuesta, sino que exija que se aumente el despropósito hasta que esa opereta devenga en tragedia.

Cualquier extraterrestre se quedaría anonadado ante semejante actitud de los seres humanos, porque sería como admitir que 2+2 en manos de los políticos, equivalen a 368. Cuando la realidad es que 2+2 en manos de los políticos suman 3.

Como yo conozco muy bien a mi especie, no en vano me llevo relacionando con ellos desde que nací, yo podría explicarle al ET cómo los homo sapiens (título inmerecido y rimbombante donde los haya) llegan a tan estrambóticas conclusiones: llevamos unos 30 años que a los niños y jóvenes se les vienen enseñando sus derechos, sin que nadie jamás les haya mencionado de pasada ninguna de sus obligaciones. Se les ha cambiado la escala de valores humanos por un catálogo de caprichos. Han aprendido el precio de las cosas, pero no su valor ni el esfuerzo necesario para producirlas. Cuando alguien ha sido criado en esa vida irreal, es lógico que confunda la fantasía que ha vivido desde que nació con la realidad, puesto que no ha conocido nada más. En este caso, más que decir que son creyentes de teorías falsas, sería más razonable decir que sufren el síndrome de Estocolmo, pues sus mentes han sido secuestradas desde que nacieron y adoctrinadas para creer con rotundidad que los burros vuelan.

Desgraciadamente, en la situación actual esta generación prefiere que les corten un brazo, antes que poner los pies en el suelo, asumir la realidad y responsabilizarse de las consecuencias de sus actos.

EL CALENTA-MIENTO GLOBAL

Esta religión actúa igual que la Iglesia Católica, eleva a palabra de Dios lo datos que benefician su estafa y condena a la hoguera a todos los que le llevan la contraria como apócrifos.

También utiliza el sentimiento de culpabilidad de la plebe para que expíen su culpa soltando generosamente su pasta en aras de la causa. Que inmolen el producto del sudor de su frente en el altar del sacrificio al Dios CO2.

Debido a que el calentamiento cada día es más dificil de creer, se le ha cambiado el nombre al santo patrón y ahora le llaman cambio climático.

El Papa de esta religión es Al Gore, que contamina más en un mes de su vida de pecado climático que yo en toda mi vida.

LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO

Casi nadie se atreve a hablar de este tema, pues han sido amamantados con el “pensamiento políticamente correcto”, pero como yo sigo pensando que soy un ser libre, y creo en la libertad de expresión, cuando veo injusticias, inmoralidades o discriminaciones, suelo decir lo que pienso.

Cualquier observación que haga alguien sobre esta ley absurda, inconstitucional, discriminatoria, que conculca la presunción de inocencia y que exime al que acusa de la carga de la prueba, es respondida automáticamente con los insultos de facha, machista, etc.

Mi opinión es que el fin no justifica los medios, sino que el fin siempre es la prolongación de los medios que se hayan usado.

La desigualdad no se soluciona desigualando el otro platillo de la balanza.

La discriminación no termina imponiendo otra discriminación, aunque se la califique de positiva.

La violencia no se termina cometiendo injusticias, pues las injusticias flagrantes cometidas sobre personas con una mente inmadura suelen desembocar en más violencia empujada por la sed de venganza.

Todas las instituciones que viven y recaudan millones con la religión de género no están interesadas en que termine dicha violencia, pues supondría su desaparición. Por eso se comportan igual que la Farmafia: proponen tratamientos que nunca erradicarán la enfermedad, sino que mantendrán a la víctima dependiente de ellos.

Hay muchas formas de intentar reducir la violencia entre hombres y mujeres, pero generar injusticias no es una de ellas.

Ahora se ha aprobado un presupuesto de mil millones para esa causa. Yo que vivo de hacer pronósticos, voy a pronosticar que, a pesar de ese dineral, dentro de cinco años el número de mujeres asesinadas no habrá descendido en absoluto. Mi predicción la baso en dos razones fundamentales:

1 – El dinero no se va a destinar a cosas útiles que podrían ayudar, sino a alimentar al monstruo que vive del presupuesto y que se dedica a perpetuarse a sí mismo.

2 – El número de mujeres que mueren a manos de sus parejas es de los más bajos del mundo, y reducirlo a cero es imposible. Aunque todos los hombres fueran un dechado de virtudes, siempre hay alguien que tiene una mala borrachera o un mal viaje de drogas, y mata a su mujer como podría haber matado al vecino del quinto si se hubiera encontrado en su casa. Otro motivo comprobado que produce violencia es el consumo de psicofármacos, que la gente toma como si fueran gominolas.

Si se dedican mil millones para erradicar algo que provoca 50 muertes al año, ¿cuántos millones habría que presupuestar para prevenir la muerte de 68.000 personas que mueren al año por obesidad? ¿O es que estas muertes son de ciudadanos de segunda clase? ¿Cuántos recursos se deberían destinar para controlar y vigilar los medicamentos, que suponen la tercera causa de muerte?

Si alguien tiene alguna objeción que hacer a mis desvaríos, algún estudio científico que mostrar que contradiga este artículo o prefiera insultarme directamente, los atenderé a todos gustosamente en los comentarios.