¿Por qué la gran mayoría de los vegetarianos enferman?

En la tele le han dicho a la gente que, si come unas verduritas cada día y pescado a la plancha, ya hace una dieta sana. Y, como es natural, la gente cree todo aquello que le gusta creer. El problema es que la naturaleza no admite mentiras ni chantajes y, si no haces una dieta sana de verdad, enfermas.

La mayoría de los vegetarianos enferman porque no hacen una dieta correcta. Dejar de comer carne y pescado no es suficiente para no enfermar. Hay muchos vegetarianos que hacen una dieta bastante peor que mucha gente que come de todo.

La inmensa mayoría de vegetarianos lo son por religión o por ética. Hacen lo que dice su libro o su conciencia, pero no se preocupan por su salud ni por su alimentación, dejan de comer carne porque lo dice su religión, pero siguen haciendo una alimentación desastrosa.

A continuación pongo un listado de todas las cosas que enferman y que las hacen más del 95% de los vegetarianos:

  • Hay vegetarianos que fuman, toman café y té, toman bebidas alcohólicas, incluso algunas drogas ilegales. Como piensan que con todo eso no hacen daño a nadie, lo hacen con la conciencia tranquila. O sea, que no comen carne para no hacer daño a los animales, pero no les importa hacerse daño a ellos mismos, que curiosamente también pertenecen al reino animal.
  • Muchos comen a diario platos muy cargados de especias, picante, sal mala, aditivos y colorantes, glutamato, comida preparada y muy procesada, conservas, etc. Con esos productos no se puede mantener la salud.
  • Una de las cosas más problemáticas que hacen más del 95% de los que no comen carne, incluidos los que hacen dietas muy estrictas pensando que son las más sanas, es que hacen más de 10 incompatibilidades graves cada día. Es una lástima que, comiendo alimentos tan sanos, no asimilen sus nutrientes debido a malas digestiones, fermentaciones intestinales, etc. En vez de alimentarse se intoxican con los mismos venenos que producen sus desastrosas digestiones.
  • Hay otros que comen cantidades industriales de lácteos, quesos curados, huevos, legumbres, hamburguesas y embutidos vegetales con alto contenido proteico, etc. La OMS dice que hay que comer 0.80 gramos de proteína por día y kilo de peso. La OMS tira por arriba y la gente triplica la recomendación de la OMS. Resultado: dieta acidificante precursora de la enfermedad. Yo me he pasado la vida huyendo de las proteínas, y sin querer te pasas.
  • Casi nadie le da importancia a comer los alimentos crudos. Ven normal comerlo todo cocinado, es lo que han aprendido desde que nacieron. Para no enfermar hay que comer al menos el 80% de los alimentos crudos. El plato principal de cada comida es lo crudo, lo cocido se puede considerar el aderezo de lo crudo para que resulte más apetitoso. Los gorilas y las gacelas comen el 100% crudo, debido a ello no existen hospitales de gorilas o gacelas.
  • Otra mala costumbre es pasarse el día comiendo o picando. Tomarse una jarra de zumo por la mañana, una comida de verduras por el mediodía y otra comida de fruta por la noche es lo ideal. Meter cosas por la boca más veces al día son ganas de importunar al cuerpo y molestar las digestiones.
  • Curiosamente, mucha gente que dice que se cuida toma medicamentos con la mayor naturalidad. Ello es debido a que hacen asociaciones falsas en cadena. Me explico: primero consideran como normal algo que hacen todas las personas. Luego, sin querer profundizar demasiado, asocian lo normal con lo bueno, con lo que llegan a la conclusión final: si todos toman Omeprazol, no puede ser malo.
  • He visto a vegetarianos comer bandejas enteras de dulces con la mayor naturalidad. El azúcar es diez veces peor que la carne o el pescado para la salud. El azúcar moreno es menos malo que el blanco, pero no es bueno, sobre todo cuando se usa en grandes cantidades. El promedio de las personas se tragan 50 kg de azúcar al año. Los que dicen que se cuidan se toman la fanta o la kaka loca como si no pasara nada. Cuando haya que endulzar algo se puede usar stevia o miel*.
  • Por último y lo más importante. Aunque se haga una dieta sana 100%, si se envenena la sangre con disgustos, preocupaciones, rencores, envidia, ambición de poseer tonterías, rabietas infantiles, querer que te den la razón, dejarte arrastrar por la ira, y todo lo que suelen hacer las personas emocionalmente inmaduras, la estupenda dieta no conseguirá mantener la salud de esos niños con cuerpo de adulto.

*Hay personas que no quieren usar miel porque dicen que es un producto de origen animal, lo cual no es cierto. La miel es nectar de flores que al evaporarse el agua se hace denso y pasa a llamarse miel.

A los que les preocupe la explotación animal, entonces no podrán comer nada, porque toda la comida que se hace en este planeta se consigue a base de explotar a una especie animal de bípedos (es curioso que se consideren a sí mismos los reyes de la creación la única especie que trabaja). Si alguien ve bien explotar a los bípedos y no a las abejas, a eso se llama ser especista (racista de especies).

Normalmente argumentan que los bípedos van a trabajar voluntariamente y las abejas no tienen elección. Los que suelen decir esas tonterías no suelen haber trabajado nunca. Yo no conozco a nadie que vaya a recoger fresas o a una fábrica por vocación. Van porque necesitan el dinero, por tanto, son obligados y explotados por el consumidor del producto, que es el único y último responsable de dicha explotación.

Los que no quieran explotar a ningún ser vivo tienen que irse a vivir a un sitio sin electricidad ni agua corriente, hacerse autosuficientes y comer lo que produzcan. Obviamente, sin tener ganado ni un caballo para labrar la tierra. Los que no hagan ese tipo de vida no pueden hablar de explotación.

Mucha gente se siente superior a los demás presumiendo de teorías con las que no son coherentes, pero la realidad es que hay muy poca gente libre de culpa que pueda echar la primera piedra.

Los seres humanos y su eterna búsqueda de la magia

A todos los niños se les hace creer en fantasías: los Reyes Magos, Papá Noel, el hada de los dientes, las vacunas que protegen, el pediatra que sabe lo que hay que hacer, la leche hace los huesos fuertes, el flúor impide las caries, las medicinas curan, etc.

Cuando crecen un poco más, se les añaden otras fantasías mucho más peligrosas: les enseñan a exigir sus derechos sin mencionar nunca sus obligaciones, les dicen que el estado de bienestar actual es sostenible y hay que aumentarlo, piensan que un país se puede endeudar sin límites, les dicen que son la generación sobradamente preparada, creen que Rajoy no quiere aumentar las pensiones porque las paga de su bolsillo, piensan que si meten unos impuestos confiscatorios a los ricos los van a pagar, piensan que viven en una democracia y el poder reside en el pueblo, están seguros que el Telediario nunca dice mentiras, piensan que la medicina oficial salva millones de vidas aunque oficialmente sea la tercera causa de muerte, creen que la quimio cura el cáncer, y todos ven correcto que a los hombres españoles se les haya quitado la presunción de inocencia.

Si llegan a los 30 años sin haber vivido nunca ni un sólo día fuera de ese mundo de fantasía, es lógico que piensen que dicha fantasía es lo único real. Si alguien les dice que en el mundo real nadie regala nada y que por cada acto inmoral se sufren unas consecuencias, como no les gusta el mensaje, recurren a la costumbre atemporal de matar al mensajero. Como matar resulta desagradable y ensucia las manos, ahora se recurre al insulto y a la denuncia por decir cosas que crean alarma social y son delito de odio. Esto cierra el círculo de ignorancia autoimpuesta del que no hay salida. Seguir leyendo

En sanidad la gran mayoría son mujeres ¿Por qué permiten los abusos de la “manada” de las farmacéuticas?

Al ver las manifestaciones masivas en la tele porque han sentenciado a 9 años a unos impresentables, me he hecho a mí mismo unas preguntas:

Si por un acto que no ha producido lesiones piden 20 años de cárcel y 9 les parece muy poco ¿cuántos años tendrían que pedir si el resultado fueran miles de muertes con premeditación, abuso de autoridad, alevosía y reincidencia?

Si las feministas piden que se eduque a los jueces con las teorías de género ¿Por qué no empiezan por educar a las mujeres sanitarias para evitar dolor, sufrimiento y muertes innecesarias de muchos miles de mujeres cada año?

Si por la muerte de entre 50 y 60 mujeres anuales se ha hecho un pacto de Estado y se han destinado mil millones de euros ¿Qué habría que hacer para evitar un número de muertas mil veces mayor cada año? ¿O es que hay muertas de primera y segunda clase?

Si la superioridad en número y fuerza de la “manada” ha sido suficiente para considerarlo abuso, sin que mediara violencia, intimidación o amenazas ¿No será un abuso infinitamente mayor tener al servicio de la Farmafia a todos los canales de TV? ¿No se consideran amenazas denunciar ante un juzgado a cualquiera que discrepe públicamente de la versión oficial del cáncer? Para muestra un botón: Carta abierta al PSOE

En respuesta a mis propias preguntas voy a proponer algunas cosas a las feministas que van a salvar a muchos miles de mujeres cada año, evitando a la vez toneladas de sufrimiento y desdicha.

Las mujeres deben saber que la medicina oficial está basada en grandes fraudes científicos heteropatriarcales y machistas. En la cúpula de las grandes farmacéuticas no hay mujeres, sólo hay varones inhumanos que adoran al Dios Dinero.

Tumbar al patriarcado machista de la Farmafia es muy fácil. Hay que aprovechar que la medicina oficial alardea de ser la única que cumple el método científico. Como la gran mayoría de los diagnósticos, protocolos y tratamientos no están basados en evidencias científicas, sino en fraudes criminales que se pueden comprobar, la gran mayoría de mujeres sanitarias deben empezar a pedir cada día las referencias primarias de los estudios que deberían respaldar cada tratamiento, pero que no existen o han sido manipulados.

Se van a sorprender de la gran lista de fraudes científicos que están matando miles de mujeres al año y expoliando miles de millones de las arcas públicas.

Cito algunos fraudes como muestra gratuita:

No existe el estudio que demuestra el aislamiento del virus VIH.

Tampoco se encuentra la evidencia científica de que el VIH causa el Sida.

Supongo que sabrán que, a pesar de que ya se ha demostrado que el nivel de colesterol no contribuye a un número mayor de accidentes cardíacos, los médicos siguen recetando estatinas, de las que sí que hay evidencias de graves efectos secundarios.

El virus de la hepatitis C, ni se le encuentra ni se le espera. Pero ha servido para aligerar las arcas públicas de muchos millones cada año.

Lo mismo ocurre con el PSA de la próstata. Se ha demostrado repetidamente que no sirve para nada, pero se siguen biopsiando hombres sanos, porque las cifras mágicas del PSA salen altas. Es como si fuera un mal de ojo, que se puede medir con el PSA.

También hay estudios que no dejan lugar a dudas de que el cribado de cáncer de mama con las mamografías produce mucho más daño que beneficios, pero siguen las campañas a todo trapo, desoyendo el rigor científico y empujando a miles de mujeres a un protocolo que no les conviene.

Este vídeo lo explica con detalle.

Y ya que hablamos de cáncer, me haría mucha ilusión poder leer algún estudio que demuestre que la quimioterapia obtiene mejores resultados que el mismo tipo de cáncer no siendo tratado con nada.

Curiosamente, el cáncer de mama es el número uno, siendo el doble de casos que el segundo cáncer, que es el de colon. Se hace una propaganda despiadada para llevar a las mujeres al degolladero de las mamografías, con cartas incluidas mandadas a domicilio. Y con ese protocolo se consigue catapultar al cáncer de mama al número uno del ranking, hinchando los números con diagnósticos falsos y provocando cánceres por radiación.

Ya han sacado una nueva maquinita para aumentar el número de víctimas de cáncer de mama. Aquí se puede leer.

Me pongo a disposición de las asociaciones feministas para salvar a miles de mujeres de las garras del machismo científico opresor y fraudulento. Si tienen alguna duda sobre cualquier fraude científico, yo se lo aclararé gratuitamente con sumo placer.

Mujeres sanitarias, en vuestras manos está el destino de miles de mujeres que están sufriendo abusos, sufrimiento y muerte. No defraudéis a vuestras compañeras. ¡Exigid las evidencias científicas de todos los tratamientos!

Las asociaciones feministas deberían recomendar a las mujeres que no fueran a hacerse mamografías. Cuando les diagnostican un cáncer, deberían pedir las referencias primarias del tipo de quimio que les quieren meter, así se darían cuenta que la quimio no ha curado nunca a nadie.

Otra recomendación barata, eficaz y sencilla es recomendar a las mujeres que se tomen dos cucharadas de semillas de lino cada día. Con ello reducirán a casi cero el cáncer de colon, que es el segundo cáncer en importancia por número de casos.

Espero que todas las miles de mujeres que salieron en las manifestaciones en la tele estuvieran allí para luchar por el bienestar de las mujeres y no por otros intereses inconfesables, porque entonces estaríamos en el buen camino para reducir el sufrimiento y las muertes estúpidas e innecesarias de miles de mujeres.

Si las mujeres sanitarias y las que dirigen a las feministas no hacen caso de mi llamada desesperada para salvar miles de vidas, en mis próximos escritos me veré obligado, a mi pesar, cada vez que hable de las malas prácticas de la Farmafia, a utilizar el lenguaje inclusivo de corruptos y corruptas.

Carta abierta a Don Bill Gates

Estimado Bill, estaba leyendo la prensa de los Estados Hundidos cuando he visto una advertencia suya de que van a morir millones de personas cualquier día de estos.

Aquí se puede leer la noticia

Pone usted como ejemplo la gripe de 1.918, que políticamente interesó llamarla la gripe española. Debería usted saber que no fue la famosa gripe la que mató a millones de personas en todo el mundo, sino las vacunas que metieron a millones de personas durante la primera guerra mundial, y muchas más al finalizar dicha guerra.

Aquí está explicado con detalle.

Debería usted tener en cuenta que, hace ahora justo 100 años, las cosas no funcionaban igual que hoy en día. Entonces se lavaban las sábanas en el río dos veces al año. Como el agua se traía de la fuente con cántaros, los domingos se llenaba una palangana y con la misma agua se lavaba toda la familia, que en esa época solía ser familia numerosa.

Todavía pasaron muchas décadas hasta que en las casas empezaron a tener un refrigerador. Hasta entonces la carne se guardaba en una jaula cubierta por tela mosquitera, para que las moscardas no depositaran sus huevos en la carne y se llenara de gusanos. Muchas veces la carne se ponía mala, pero nadie se permitía el lujo de tirar nada. La gente se comía muchos alimentos en malas condiciones: carne podrida, grasas y aceites rancios, cereales enmohecidos por la humedad, conservas mal esterilizadas, productos lácteos de animales enfermos o mal conservados, harinas y legumbres llenas de gusanos, alimentos contaminados por excrementos de ratas, agua contaminada, también usaban utensilios hechos con metales tóxicos, etc.

La aparente mejora de la salud de la población no ha sido gracias a las vacunas o los medicamentos, sino gracias a las alcantarillas, agua potable, higiene personal, viviendas con ventanas y buena conservación de los alimentos.

El único peligro que tenemos ahora con las pandemias no reside en los virus o bacterias que dicen que nos van a matar a todos varias veces, sino en las vacunas y los tratamientos que proponen las criminales “autoridades sanitarias”, con los organismos a los que usted propone financiar a la cabeza de los mafiosos.

Reconozco que usted es una persona inteligente, que supo dejarse copiar el sistema operativo hasta alcanzar un monopolio mundial de facto. Pero le aconsejo que se lea la fábula del burro flautista. Por muy inteligente que sea, nadie domina todas las facetas de la vida. Quizá esté mal asesorado en temas de salud. Si realmente quiere hacer el bien a la humanidad, tenga en cuenta que no hay nadie más peligroso que un fanático bien intencionado.

A los países que pasan necesidades no hay que mandarles medicamentos o vacunas, sino proporcionarles agua limpia y enseñarles a cultivar vegetales frescos. Tampoco hay que hacerlos dependientes de la caridad, sino ayudarles y enseñarles a ser autosuficientes en su propio habitat. El problema es que hay una industria de la caridad que tiene las cosas montadas para que cada vez haya más necesitados. Sin pobres dicha industria no tendría razón de ser, y esas empresas son demasiado rentables para sus dirigentes como para permitir que lleguen a ser innecesarias.

Me ofrezco gratuitamente para asesorarle en estos temas. Yo le garantizo que con la décima parte que dedica ahora a ayuda humanitaria, podrá ayudar a 10 veces más personas de las que ayuda ahora para que tengan una vida saludable y autosuficiente (o sea, multiplicar por 100 el número de personas a las que llegaría su ayuda). Aunque me gustaría entender sus contradicciones, pues he visto un vídeo en el que dice que hay que reducir la población mundial, y luego se preocupa de que una pandemia inventada mate a unos pocos millones, que no se notarían entre los 7.000 millones que estamos ahora despilfarrando recursos no renovables en este planeta finito. No creo que su contradicción se deba a que piense que hay que reducir la población de una clase de personas e impedir que mueran las de otra clase. Dudo que esa sea su intención, pues ese pensamiento es “políticamente incorrecto“, y usted siempre hace gala de una corrección política exquisita. Cuando quiera hablamos y me lo aclara.

Para que pueda disipar sus temores me ofrezco voluntario para entrar en contacto con todos esos virus y bacterias que piensa que pueden aniquilar la humanidad. Después de comerme esos gérmenes a cucharadas y no contagiarme, si me cae simpático le explicaré el truco para que usted y su familia puedan quedar también inmunes. Si se pasa por España le invito a una paella en mi casa, así podrá ver que el Windows que uso no es pirata.

 

Cómo reemplazar a los médicos por robots

La gente cree que muchos trabajos manuales pronto serán reemplazados por robots, pero lo que no se imaginan es que uno de los trabajos más fáciles de reemplazar por robots son los médicos. Los enfermeros es poco probable que sean reemplazados, pues hacen cosas muy diferentes y se necesita precisión para poner inyecciones o limpiar una herida, pero los médicos hace tiempo que podrían haber sido reemplazados.

La única razón por la que no han sido reemplazados es porque los enfermos asumen como un dogma de fe que es el médico el que los puede curar. Esta suposición es falsa, como casi todos los dogmas de fe. Ya lo decía Hipócrates: sólo cura la naturaleza. No curan los médicos, ni las medicinas, ni los curanderos, ni los chamanes. El único que restaura la salud es el propio organismo cuando no se le molesta demasiado. El mejor médico es el que no interviene y la mejor medicina es la que no se usa. Si los médicos fueran sustituidos por robots, la salud de la población mundial aumentaría exponencialmente.

Veamos cómo se desarrolla el proceso cuando alguien va al médico:

Durante los cinco minutos que dura la consulta, el enfermo le dice al médico el problema que ha notado.

Si dice que tiene acidez, le receta antiácidos.

Si tiene una inflamación, le prescribe antiinflamatorios.

Si le duele la cabeza, pastillas para el dolor de cabeza.

Si tiene estreñimiento, laxantes. Etc., etc.

En ningún momento le pregunta qué come para tener acidez. O cómo se ha producido la inflamación. O si ha probado dejar los lácteos y en un mes ya no volverá a tener dolor de cabeza. O decirle que si se toma dos cucharadas de semillas de lino al día ya no necesitará los caros y peligrosos laxantes. Seguir leyendo

El diagnóstico

El diagnóstico es algo común en todas las escuelas de medicina, incluidas las de medicina natural. El problema del diagnóstico es que no es una técnica, es un arte. Como hace más de 50 años que vamos muy escasos de artistas que sepan hacer un diagnóstico, el arte de diagnosticar ha tenido que ser devaluado hasta llegar a ser una cadena de montaje de un proceso industrial para fabricar enfermos.

Paradójicamente, la gente está convencida de que cuanto más caro sea un producto es mejor. Cree a pies juntillas que una máquina que vale varios millones hará un diagnóstico certero, exacto, detallado y con precisión milimétrica. Desgraciadamente, todo eso es falso. La Capilla Sixtina no la podría pintar una máquina. El Requiem de Mozart tampoco lo hubiera podido componer una máquina.

Con la técnica se pueden hacer fotocopias de cuadros famosos, pero no crear obras de arte nuevas. Y cada diagnóstico es una obra de arte única e irrepetible. Ya lo decía Hipócrates, el que sólo sabe medicina, ni medicina sabe. Alguien que tenga que hacer un diagnóstico debe tener en cuenta decenas de cosas: los síntomas; con qué nivel funciona cada uno de los órganos del enfermo; si tiene una microbiota rica, o pobre y arrasada; qué tipo de alimentación hace el enfermo; que suplementos o probióticos toma; si sufre estreñimiento o diarrea; qué pH tiene su orina; su presión arterial; sus niveles de glucosa; si duerme bien por las noches; si tiene problemas familiares o laborales; si sufre ansiedad, estrés o se agobia con facilidad; hay que saber todas las drogas que toma, tanto legales como ilegales; si lleva o ha llevado amalgamas de mercurio; si hace deporte; si vive feliz o amargado; si tiene rencor, deseos de venganza, envidia, avaricia, es iracundo o tiene cualquier otro defecto infantil; si es religioso, creyente, ateo, fanático o pasota; si dice la verdad o miente como un bellaco, etc., etc. Seguir leyendo

Reinventando el timo del $ida 30 años después

En los años 80 se puso de moda la utilización de drogas estimulantes y recreativas entre los homosexuales que practicaban relaciones con mucha frecuencia. Una de las más usadas eran los Poppers.

Como se tenían relaciones con muchas personas diferentes, eran habituales las enfermedades de transmisión sexual que eran tratadas con potentes antibióticos. Uno de los más famosos en la época era el Bactrim.

El abuso de Poppers junto con el Bactrim produjo un efecto inmunosupresor. Por si fuera poco, la recepción de semen por el recto también tiene un fuerte efecto inmunosupresor, que se sumó al efecto del abuso de las otras drogas.

La Farmafia vislumbró un negocio muy rentable y encargó el diseño del timo del $ida a un delincuente condenado por fraude científico llamado Gallo. El resto de la historia es bastante conocida.

Para mi sorpresa, leo en esta noticia con estupor que están diseñando la segunda parte de la película de terror y ciencia ficción.

Como poner de moda cualquier imbecilidad es muy sencillo, para eso están las redes sociales, parece que los expertos han escrito el guión del $ida 2 y lo han lanzado a las redes. Lógicamente, todos los locos y suicidas se lanzan sin paracaídas ante cualquier reto estúpido que salga en Internet.

Como a cualquier producto que se lanza al mercado, a la práctica de asistir a orgías que duran un día entero ya lo han bautizado con un nombre que engancha y tiene tirón publicitario: Chemsex.

Quizá la venta de test y medicamentos para el timo del VIH estaba bajando mucho y le han dado un empujón publicitario. Incluso se hizo un publi-reportaje en la TVE sobre el Chemsex que resultaría vomitivo (no por el tema tratado, sino por la desfachatez con la que se promociona un fraude científico en la TV pública) en cualquier país civilizado.

Lógicamente, Sanidad ya está “preocupada” por el asunto y está abriendo servicios especializados para los nuevos héroes de las maratones homosexuales.

Como la Farmafia no da puntada sin hilo, puedo pronosticar un nuevo aumento de tontos diagnosticados falsamente de $ida con el consiguiente gasto millonario para las escuálidas arcas de la S.S (Seguridad Social para los incautos).

Si se eliminaran todos estos timos, el dinero sobrante sería suficiente para subir las pensiones y comprarles un coche descapotable a cada jubilado. Pero cualquiera que lo propusiera sería lapidado públicamente por los mismos jubilados que serían los beneficiarios de dicha medida. Son los problemillas de vivir en una dictadura de la mayoría ignorante.