Archive for the ‘Defectos y virtudes’ Category

Diez pasos para dejar de fumar

Algunos lectores quieren dejar el habito de la nicotina, para ellos vamos a explicar la manera más fácil y cómoda:

El motivo principal para dejar de fumar es que el consumo de tabaco constituye la principal causa de enfermedad y muerte evitable en los países desarrollados. En un 19% de los casos de mortalidad es el tabaco la causa.

En el tabaco se han encontrado múltiples sustancias que en gran parte son perjudiciales para la salud. Entre ellas, destacan por sus efectos nocivos:

 Los alquitranes (benzopirenos y nitrosaminas) responsables del 30 % de todos los tipos de cáncer (vejiga, riñón, páncreas, estómago, etc.), y del 90% del cáncer de pulmón.

 El monóxido de carbono, que es el causante de más del 15% de las enfermedades cardiovasculares.

 La nicotina, que produce la dependencia física.

Además el tabaco es el causante del 80% de la mortalidad por procesos pulmonares crónicos.

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El egoísmo

  El problema de las personas egoístas es que son mediocres en su egoísmo, no ponen celo en alcanzar metas más altas de egoísmo, son aprendices de egoísta sin ambición para llegar a ser profesionales, se conforman con un egoísmo de andar por casa, poco desarrollado y que no tiene en cuenta las últimas consecuencias de sus acciones.

  Como personalmente me considero un egoísta de alto nivel (perdón por la inmodestia), me voy a permitir dar unos cuantos consejos a todos los egoístas poco experimentados, para que traten de mejorar y sean capaces de aumentar su egoísmo hasta un nivel aceptable del que puedan sentirse orgullosos.

  El error más común entre los egoístas de poco calado es no tener claros sus objetivos y metas. Se dejan llevar por costumbres que no han demostrado su eficacia, sin comprobar realmente si su proceder asegura unos buenos resultados.

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Aprender a pensar

He encontrado una anécdota que me ha parecido interesante y la voy a copiar a continuación. Pone de manifiesto la diferencia entre aprender a pensar por uno mismo y aprender las cosas solamente como te las han enseñado.

Aprender a pensar

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba rotundamente que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro. El estudiante había respondido: llevo el barómetro a la azotea del edificio y le ato una cuerda muy larga. Lo descuelgo hasta la base del edificio, marco y mido. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.

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La ley de la atracción: El secreto

Nuestro cerebro emite y recibe ondas igual que un aparato de radio, y dependiendo de la frecuencia que sintonizamos, recibimos cosas positivas o negativas.

El siguiente vídeo de 88 minutos habla de la potencia de la ley de la atracción para conseguir cualquier propósito en la vida. Los que no quieran dedicar tanto tiempo pueden leer el resumen puesto a continuación.

http://www.guba.com/f/root.swf?video_url=http://free.guba.com/uploaditem/3000081898/flash.flv&isEmbeddedPlayer=true

EL SECRETO

Algo que siempre ha existido a lo largo de la Historia y que los que lo han conocido (gobernantes y personas de éxito y prestigio) no han querido, no han sabido o no han tenido medios para compartirlo con la gente común del pueblo.

Hay algo que realmente crees que quieres obtener para hacer tu vida más plena:

¿Salud Perfecta? ¿Abundancia material? ¿Sentimental? ¿Iluminación espiritual?

Muchos de los llamados “Milagros” siguen al aplicar “El Secreto”

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El perdón

Si buscas venganza, cava dos tumbas

 Muchas personas padecen los sufrimientos del infierno estando todavía en este maravilloso planeta. Estos sufrimientos no son debidos a la expiación de alguna culpa ni a ningún castigo humano o divino, sino a su rencor, odio, resentimiento, ira, venganza, etc. Como se puede ver, el sufrimiento no lo padece la persona que ha causado la ofensa, sino el que se ha sentido ofendido y no lo ha perdonado.

Para evitar este sufrimiento hay varios caminos:

  El más corto y más saludable para todos es no tener que llegar a perdonar, no porque el individuo se ha convertido en una persona inflexible, sino porque por amor al prójimo no se le acepta la ofensa como tal. Esta actitud nace cuando se llega a la comprensión de las debilidades humanas, y no produce ningún daño a nadie, ni al ofensor, ni al presunto ofendido. Lógicamente, para que esto suceda de una forma natural, previamente se tiene que haber asumido que, el enfadarse con alguien sólo por el mero hecho de tener razón, es una postura infantil que en nada va a ayudar a ninguna de las partes. Cualquier persona inteligente y adulta no puede adoptar una actitud que sólo perjudica sin beneficiar a nadie y seguir llamándose animal racional.

  Si no es capaz de hacer lo que dice el párrafo anterior, la opción menos mala que le queda es perdonar al otro, pero tenga en cuenta que en el acto de perdonar se encierra la más alta forma de soberbia, lo cual puede acarrear problemas nuevos en la relación debido a ese acto de perdón, con lo que, si va a perdonar a alguien, no lo haga nunca desde arriba hacia abajo, procure que el otro no se sienta culpable, inferior, o humillado.

  No se le ocurra coger el camino más malo que es no perdonarle nunca y, además, estar todo el día tramando la venganza. Esto, aparte de las implicaciones morales, va a suponer la ruina de su salud y de su vida, a veces conjuntamente con la de toda su familia. No cometa la equivocación de pensar que esto es una teoría y que los pensamientos no influyen en su salud, la realidad demuestra que muchas de las enfermedades físicas tienen su origen en el plano emocional del ser humano, que dicho sea de paso es el que peor maneja.

  Puede que en estos momentos usted está pensando que no alberga ningún resentimiento contra nadie. Por su bien le insisto: haga un repaso mental exhaustivo y asegúrese de que eso es así, que no queda ningún rescoldo olvidado en su interior, no subestime el daño que le puede causar un incendio mal apagado.                                         

Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia